Las guinguettes de regreso para el verano en Île-de-France
La experiencia de La Pointe Sauvage
Ubicada en Vaires-sur-Marne, La Pointe Sauvage ofrece un rincón de naturaleza libre de pavimento, ideal para quienes buscan un descanso en la naturaleza. Este lugar se ha convertido en un punto de encuentro para randonneurs, ciclistas y familias. La guinguette no solo sirve deliciosos refrescos, sino que también proporciona un espacio recreativo donde los visitantes pueden disfrutar de juegos al aire libre.
La resurgencia de las guinguettes
Actualmente, hay alrededor de veinte guinguettes operativas en Île-de-France, un número muy inferior a la cifra de cien que se registraba en los años 30. Sin embargo, este verano se han abierto nuevas propuestas. En Lagny-sur-Marne, por ejemplo, una guinguette inaugurada el 5 de junio contará con noches temáticas, que van desde blind tests hasta música latina, generando actividades dinámicas para todos.
Un espacio familiar en Vaires
La Pointe Sauvage ha sido diseñada pensando en el disfrute familiar. Niños y adultos pueden relajarse mientras disfrutan de una comida. Por ejemplo, tres niñas de nueve años comentaron lo agradable que fue su visita con la única sugerencia de que se añada un área de juegos para los más pequeños. Maëlle y Karim, los dueños, están abiertos a establecer alianzas para dar vida al espacio, que ya cuenta con una carpa de estilo bereber para eventos en caso de lluvia y programación de conciertos los fines de semana.

La Pointe Sauvage, nueva guinguette de los Bords de Marne, abrió en mayo en Vaires-sur-Marne (Seine-et-Marne).
Un ambiente alternativo
La tranquilidad de La Pointe Sauvage contrasta con la atmósfera animada de otras guinguettes, como Rosa Bonheur, que puede atraer hasta 2,000 visitantes en un día soleado. Otras guinguettes, como las de Asnières y en el parque de Buttes-Chaumont, también mantienen viva la tradición, pero con un enfoque moderno que apela a una diversidad de gustos y preferencias.
La búsqueda de la “ambientación de fiesta de pueblo”
La tendencia de buscar espacios que ofrezcan un ambiente de “fiesta de pueblo” ha crecido entre los parisinos y los residentes de Île-de-France. En este sentido, guinguettes como Las Maquereaux en Nogent y l’Île du Martin-pêcheur en Champigny han ganado popularidad. La Guingz, como se le llama ahora a esta última, ha modernizado su oferta, incorporando una piscina y actividades como karaokés, convirtiéndola en un lugar ideal para reuniones familiares y eventos deportivos.
Reviviendo un legado
La narrativa de las guinguettes también trae consigo un sentido de nostalgia. La clausura de eventos emblemáticos, como la Fête du petit vin blanc en Nogent en los años 90, marcó el cierre de muchos de estos espacios. Sin embargo, la iniciativa de revitalización está en marcha. La programación de bailes musette y platillos de cocina tradicional, como fish and chips, ha permitido que guinguettes como Las Maquereaux cuenten ahora con una clientela que se ha cuadruplicado en los últimos seis años.
Conclusión
Las guinguettes de Île-de-France están regresando con fuerza este verano, convirtiéndose en epicentros de socialización y recreo. Ya sea en un ambiente tranquilo como La Pointe Sauvage o en el bullicio de Rosa Bonheur, estas instituciones culturales representan el espíritu festivo y comunitario que tanto anhelan sus visitantes. Aprovecha esta oportunidad para sumergirte en la cultura guinguette y descubrir las nuevas propuestas que te esperan.

