Los aliados de Trump y el nuevo plan de compensaciones
Mientras el Departamento de Justicia ha declarado que ha abandonado los planes para el propuesto fondo de “arma” de 1.8 mil millones de dólares de Donald Trump, algunos de sus aliados están redirigiendo su estrategia hacia otra forma de compensar a sus seguidores, incluidos aquellos que participaron en el disturbio del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de EE. UU.
El camino hacia la compensación
Según aliados de Trump y expertos legales, la vía más viable podría ser compensar a estos leales bajo una ley de 1946 llamada Federal Tort Claims Act (Ley Federal de Reclamaciones por Agravios). Esta medida permite a las personas interponer reclamaciones administrativas y demandas contra el gobierno de EE. UU. por presuntas malas conductas, las cuales pueden resolverse fuera de los tribunales. Stanley Woodward, un alto funcionario del Departamento de Justicia, comentó que “el fondo está muerto”, pero que los individuos todavía pueden presentar reclamaciones contra el gobierno.
Los antecedentes del fondo
Trump ha expresado repetidamente su apoyo a los pagos federales a los partidarios que, según él, han sido víctimas de un gobierno “armado” bajo su predecesor, Joe Biden. Aunque el fondo de “anti-armamento” fue creado como parte de un acuerdo legal para resolver su demanda contra el IRS, la oposición de los republicanos en el Congreso llevó a su suspensión. Críticos del plan lo tildaron de un fondo de “favores” que beneficiaría a sus partidarios usando dinero de los contribuyentes.
Alternativas y discusión estratégica
Durante la convención nacional republicana de 2024, se discutió ampliamente el plan para indemnizar a los afectados. Michael Caputo, un aliado de Trump, reveló que la estrategia aún sigue en marcha y que han explorado otras opciones de pago. Caputo, quien participó en el primer reclamo conocido del fondo ahora abandonado, afirmó que no han visto una disminución en los esfuerzos por compensar a las víctimas.
El apoyo político
El senador republicano Lindsey Graham también ha apoyado la idea de perseguir compensaciones mediante el Federal Tort Claims Act. Woodward reconoció que, a pesar del cese del fondo de 1.8 mil millones, existen caminos para que quienes se sientan víctimas de abusos gubernamentales puedan buscar compensación.
De idea marginal a estrategia principal
La compensación financiera a los aliados de Trump ha pasado de ser un tema marginal a formar parte de la estrategia republicana más amplia. En la convención republicana, los asistentes discutieron la posibilidad de utilizar el Judgment Fund, creado en 1956, como una fuente de financiamiento para estas indemnizaciones. Este fondo es visto como una reserva “ilimitada” que podría evitar los obstáculos políticos asociados a la creación de un nuevo fondo administrativo.
Casos destacados de indemnización
Algunos aliados de Trump ya han recibido pagos bajo el Federal Tort Claims Act. Michael Flynn, exasesor de seguridad nacional, recibió 1.25 millones de dólares bajo esta ley. Además, el abogado Peter Ticktin mencionó que representa a más de 400 personas que participaron en el asalto al Capitolio y que han interpuesto reclamaciones bajo esta ley.
Un proceso complicado
El proceso administrativo para reclamar bajo la Federal Tort Claims Act comienza con la presentación de un formulario SF-95, donde el reclamante alega mala conducta del gobierno. Aunque las reclamaciones deben ser presentadas dentro de un plazo de dos años, los acusados del 6 de enero argumentan que el daño continúa presente, lo que añade complejidad al asunto.
Reflexiones finales
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, queda claro que el panorama de compensaciones para los partidarios de Trump está en constante evolución. Aunque hay desafíos legales significativos y un camino incierto, la determinación de ciertos sectores del partido republicano por encontrar justicia para sus aliados refleja una faceta distinta y controvertida de la política estadounidense actual.
