
La Resurrección de las Guinguettes en la Región Parisina
Con la llegada del verano, las guinguettes, esos encantadores espacios al aire libre, han comenzado a resurgir en la región parisina. Según Vincent Villette, director del Museo Interdepartamental de Nogent-sur-Marne, este regreso es una revalorización de las fiestas populares que se habían ido desvaneciendo a lo largo del tiempo.
¿Por qué están volviendo las guinguettes?
La pandemia de Covid-19 ha tenido un efecto inesperado en la percepción de la naturaleza por parte de los parisinos. La importancia de vincularse con el medio ambiente ha cobrado relevancia, propiciando la reapertura de lugares icónicos como La Goulue en Joinville-le-Pont. Asimismo, las históricas zonas de baño de Joinville y Maisons-Alfort han reanudado sus actividades en 2025, al igual que dos nuevas habilitaciones en Saint-Maur y Champigny.
La revitalización de estos espacios es tan significativa que incluso se han encargado obras pictóricas a la artista Marie-Laurence Gaudrat para recordar la reapertura de las áreas de baño históricas de los bordes de la Marne.
La Evolución del Espíritu Guinguette
¿Han perdido las guinguettes su esencia de la Belle Époque? Si bien la música de acordeón que solía ser característica ha disminuido, y el consumo de vino rojo ha cambiado, la búsqueda de convivencia en un entorno natural sigue viva. Hoy, diferentes géneros musicales y nuevas audiencias han sustituido a la clásica valse musette, pero el deseo de compartir un momento agradable junto al agua persiste. En este sentido, las guinguettes tienen un futuro prometedor.
Origen de las Guinguettes
El término “guinguette” aparece en el siglo XVIII, refiriéndose a un tipo de cabaret situado fuera de París. Su nombre proviene del “guinguet”, un vino tinto ácido de la región de Île-de-France. Con la expansión del ferrocarril, estos lugares prosperaron; algunos se ubicaron a lo largo de la línea que conectaba Bastille con Vincennes en 1859, coincidiendo con la apertura del famoso establecimiento Chez Julien. Durante el periodo de oro de las guinguettes, que abarcó entre las dos guerras mundiales, se contaban cerca de un centenar de ellas.
La Decadencia de un Icono
El declive de las guinguettes llegó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando los márgenes del río Marne comenzaron a urbanizarse. Las regulaciones de derechos de autor impuestas por la Sacem dificultaron aún más su funcionamiento. La diversificación de los tiempos de ocio, marcada por la llegada de la televisión y las discotecas, y la democratización del uso del automóvil, llevaron al cierre de muchas de estas propiedades icónicas en la década de 1960. Esta tendencia culminó en los años 70 con la prohibición de la natación en el Marne, un hecho que finalmente se ha revertido.
El Futuro de las Guinguettes
Hoy en día, el resurgimiento de las guinguettes es un reflejo de la necesidad de reconectar con la naturaleza y de revivir el espíritu comunitario. Con renovados espacios, una variedad de actividades y la revalorización de la cultura local, parece que estos encantadores refugios a lo largo de la Marne y la Seine tienen, sin duda, un futuro brillante por delante. La gente está lista para disfrutar de momentos de alegría, música y convivencia, reviviendo una tradición que une a generaciones.

