
La prevención de riesgos en los chais vitícolas de Nogaro, en el departamento de Gers, ha dado un paso notable con la implementación de un sistema innovador de captura de CO₂. Esta acción le ha valido a la cooperativa de Hauts de Montrouge el prestigioso Trophée de la prevención 2026, un reconocimiento que se otorga por su labor pionera en la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores de la industria vitivinícola.
## Un peligro invisible pero mortal
El dióxido de carbono (CO₂) representa un riesgo significativo en las bodegas, especialmente durante la fermentación de las uvas, un proceso que puede resultar fatal si no se manejan adecuadamente las emisiones de este gas inodoro y invisible. Según datos de Philippe Rodes, responsable de prevención de riesgos de la MSA (Mutua Social Agrícola), se registraron cuatro muertes en Francia durante 2025 debido a la intoxicación por CO₂ en los chais. Este gas se libera especialmente al inicio de la temporada de vendimias, cuando hay la mayor concentración de trabajadores en las instalaciones.
Un decreto de 1987 exige la instalación de sistemas de captación y extracción de CO₂ en las bodegas, pero apenas una decena de ellas en todo el país cumplen con esta normativa. La cooperativa Hauts de Montrouge ha asumido la responsabilidad de ser un sitio piloto para el desarrollo de un protocolo que pueda ser aplicable a toda la industria vitivinícola.
## Un proyecto técnico inédito
Durante los últimos dos años, la cooperativa ha llevado a cabo mediciones regulares de CO₂ en su bodega, que alberga unos 37,000 hectolitros de vino. En colaboración con los despachos de estudios COP2 y Eiffage Therminox, se ha diseñado un sistema de tuberías que conecta las cubas para facilitar la extracción del CO₂ mediante gravedad, evitando así la necesidad de ventilación y motorización.
El sistema aprovechará la naturaleza más pesada del CO₂ en comparación con el aire, permitiendo que el gas se desplace hacia abajo de manera natural. Se espera que la instalación esté lista para principios de 2027 y se estima que el costo será entre 10,000 y 20,000 euros, cubiertos por la mutualidad. Esta inversión es mínima comparada con los costos asociados a los accidentes laborales.
## Una solución esperada por la industria
Este proyecto va más allá de las fronteras de Nogaro; su éxito podría transformar las prácticas de seguridad en toda la región vitivinícola. En una reciente reunión en Riscle, se presentó el proyecto a otras cooperativas importantes, como Uby y Plaimont, generando un gran interés y expectativas. Actualmente, no existe un referente en la materia, lo que hace que la iniciativa de Hauts de Montrouge sea pionera.
El jurado del Trophée de la prevención ha valorado este enfoque experimental y transferible, subrayando su importancia no solo para la cooperativa en cuestión, sino para todas las bodegas francesas que buscan mejorar la seguridad en el trabajo.
## Una lección aprendida hace tres décadas
Patrick Farbos, presidente de Hauts de Montrouge, tiene una experiencia personal que refuerza su compromiso con este proyecto. Hace treinta años, sufrió una intoxicación por CO₂ mientras limpiaba una cuba. Esta vivencia personal le motiva a garantizar que otros no enfrenten los mismos peligros, convirtiendo su experiencia negativa en un motor para la prevención y la mejora de las condiciones laborales en la viticultura.
La cooperativa Hauts de Montrouge no solo está marcando el camino hacia un futuro más seguro para su personal, sino que también está estableciendo un estándar que servirá para toda la industria vitivinícola en Francia.



