La falta de liderazgo de Infantino en el contexto del Mundial
Cuando Gianni Infantino se sentó en el Estadio Azteca, era evidente que enfrentaría preguntas críticas, especialmente tras la reciente expulsión del árbitro Artan. Este árbitro, acusado de tener vínculos terroristas y tras una intensa interrogación en el Aeropuerto Internacional de Miami, se vio privado de cumplir su sueño de arbitrar en el Mundial.
La respuesta de Infantino: “Chill, relax”
En lugar de ofrecer apoyo o reflexionar sobre la serie de problemas relacionados con visados y seguridad, Infantino optó por minimizar la situación. “Es desafortunado lo que le ocurrió al árbitro de Somalia, pero no controlamos todo”, declaró. Más sorprendente fue su consejo de “simplemente relajarse”. Esta respuesta dejó a muchos preguntándose sobre la sensibilidad y el compromiso del presidente de la FIFA con el bienestar de aquellos involucrados en el torneo.
Artan regresó a Mogadiscio con las manos vacías y, sin embargo, no recibió el apoyo esperado de la FIFA ni de su presidente. La expresión “es desafortunado” resuena vacía ante la magnitud de su pérdida y el impacto emocional que debe haber experimentado.
Desviando la atención a otros eventos
Cuando se le preguntó sobre otros problemas de visado que afectaron a aficionados y delegados de equipos, Infantino giró la conversación hacia el Mundial Femenino de 2035, que probablemente se celebrará en el Reino Unido. Su respuesta fue desafiante: “¿Sería normal que la FIFA dictara al gobierno británico a quién dejar entrar en el país?”.
Recordemos que en 1966, cuando Inglaterra fue sede del Mundial, el gobierno británico enfrentó preocupaciones similares sobre la entrada de la Corea del Norte comunista. Después de advertencias del Football Association, finalmente se tomaron decisiones que garantizaban la participación de dicho país.
Doble moral en la gestión de la FIFA
La FIFA ha mostrado una doble moral al abordar las cuestiones de visado. Mientras que Indonesia fue despojada de sus derechos como anfitrión del Mundial Sub-20 por su negativa a permitir la entrada de Israel, casos como el de Irán, donde las restricciones también impactan la participación en competiciones, son considerados “fuera de nuestro control” por Infantino.
Seguridad vs. Responsabilidad
Infantino afirmó que “la seguridad está por encima de todo”. Sin embargo, la postura de la FIFA sugiere una falta de liderazgo proactivo y de responsabilidad. En un mundo donde las decisiones políticas y de seguridad influencian enormemente los eventos deportivos, la FIFA no puede adoptar una postura neutral, sobre todo cuando las vidas y los sueños de muchos están en juego.
Conclusión
La reciente declaración de Infantino sobre “chillar y relajarse” podría ser interpretada como una falta de empatía y compromiso por parte de un líder que debería estar abogando por la inclusión y el bienestar de todos los implicados en el fútbol. En lugar de minimizar las preocupaciones, es momento de elevar el debate y exigir que la FIFA tome un rol más activo en la defensa de los derechos y sueños de cada individuo que forma parte del mundo del fútbol.

