
JUAN MABROMATA / AFP
Logo de la Copa del Mundo 2026, fotografiado en Kansas City, Missouri, el 8 de junio de 2026.
El Mundial 2026, que se lanzará en dos días, se ve sumido en una serie de controversias relacionadas con la política migratoria de EE. UU. A medida que se acerca la fecha, algunos aficionados han sido rechazados en sus intentos de ingresar al país, lo que ha planteado serias dudas sobre la capacidad de EE. UU. para albergar un evento de tal magnitud.
Problemas con la Visa y la Migración
La FIFA se encuentra en una posición incómoda, ya que no puede intervenir en las decisiones migratorias del país anfitrión. La federación emitió un comunicado aclarando que no tiene poder en el otorgamiento de visas.
Arbitro somalí rechazado
Uno de los casos más discutidos es el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien fue detenido durante once horas al llegar a Miami y posteriormente fue obligado a regresar a Estambul. A pesar de tener los documentos adecuados, Artan afirmó que la situación refleja una percepción negativa hacia su país.
Interrogatorios a deportistas
El delantero iraquí Aymen Hussein fue sometido a un interrogatorio de siete horas en Chicago, lo que provocó llamados de atención en medios árabes denunciando que fue tratado como un criminal. Aunque finalmente se le permitió la entrada, otros miembros de su equipo no tuvieron la misma suerte.
Fouilles a Delegaciones
Las hijas de la selección sénegalesa también fueron objeto de un control exhaustivo al aterrizar en Carolina del Norte. Las autoridades americanas los revisaron en la pista, lo que provocó críticas y cuestionamientos sobre el tratamiento que están recibiendo los atletas.
Fouilles en el Ouzbékistan
La delegación de Ouzbékistan también enfrentó una rigurosa inspección a su llegada, donde perros de seguridad y detectores de metales fueron empleados, lo que dejó una mala impresión entre los equipos en competencia.
Aficionados y Boletos
En otro frente, la federación iraní ha denunciado que EE. UU. les ha retirado el acceso a un número significativo de boletos, afectando a sus seguidores que ya habían planeado asistir a los partidos en Los Ángeles y Seattle.
Desplazamientos forzados
Debido a la incertidumbre en torno a los permisos de visa, la selección iraní se vio obligada a mover su campamento base de Tucson a Tijuana, lo que demuestra la complejidad del ambiente en torno al evento.
Posibles Greves en los Estadios
Mientras tanto, los trabajadores de los estadios han amenazado con huelgas próximas si no se abordan sus demandas sobre salarios y protecciones contra la policía de inmigración. Las tensiones están claramente en aumento a medida que se acerca el Mundial.
Los eventos recientes nos dan una visión de cómo las políticas migratorias pueden impactar incluso en los eventos deportivos más grandes, poniendo en cuestión la imagen de EE. UU. como un destino inclusivo y acogedor. Los ojos del mundo miran expectantes mientras se avecinan los días de la competencia.




