Resurgimiento de las Enseignes “Fantômes” en el Circuito de Gueux
El próximo mes de septiembre, el mítico circuito de Gueux, donde grandes pilotos como Fangio dejaron su huella, se prepara para festejar su centenario. Recientemente, este emblemático lugar ha experimentado una transformación significativa con el resurgimiento de letras gigantes, colores vibrantes y logos que parecían perdidos en el tiempo.
Estudiantes Transforman el Circuito
Este pequeño milagro es obra de siete estudiantes de la sección de pintura decorativa de la escuela Blot de Reims, una destacada institución fundada en 1925. Durante cinco días, estos jóvenes artistas abandonaron las aulas para participar en un ambicioso proyecto impulsado por los voluntarios de la asociación “Los Apasionados del Circuito de la Marne”.
Los estudiantes se enfrentaron a un reto monumental. El clima y el paso de los años habían convertido las antiguas publicidades en lo que se conoce como “enseignes fantômes” o “enseñas fantasma”. Sin embargo, con pericia y dedicación, lograron restaurar seis enseñas, basándose en fotografías históricas proporcionadas por la asociación.
Un Desafío Artístico
Fabrice Gomez, presidente de la asociación, expresó su satisfacción por el proceso: “Todos los stands han sido repintados y decapados. Estábamos deseando que esta colaboración pudiera extenderse, ya que la experiencia y calidad no son las mismas”. La tarea no fue sencilla; las superficies eran irregulares y el terreno dificultoso, convirtiendo cada trazo en una aventura emocionante para los estudiantes, según Stéphanie Evrard, responsable de la escuela.
Para dar vida al sitio, se llevó a cabo una exhaustiva investigación. La escuela se basó en imágenes de época para determinar la tipografía y los logos originales, como los de “L’Équipe” y “Firestone”. Los alumnos utilizaron técnicas tradicionales, como el poncif, preparándose para aplicar la pintura acrílica de manera precisa.
Un Bautismo del Fuego
Para estos artistas en formación, el proyecto representó un verdadero “bautismo de fuego”. Lola, una de las participantes, comentó lo gratificante que resultó ver cómo los antiguos muros, que estaban casi completamente en blanco, recobraban sus colores y logos originales. A pesar de los obstáculos, incluidos problemas de climatología, el balance fue muy positivo. Según Camille, “la experiencia fue enriquecedora; trabajamos en condiciones reales, una oportunidad única”.
La Mirada de los Voluntarios
Los voluntarios del circuito, quienes se dedican con pasión a este lugar, también compartieron su emoción. Patrick, un voluntario con 14 años de experiencia, declaró: “Es maravilloso ver el trabajo que están realizando. Hemos sido testigos del progreso y es algo verdaderamente hermoso”.
A medida que el aniversario se acerca, el circuito de Gueux se prepara para recibir a sus visitantes con un renovado esplendor. La colaboración entre la escuela de arte y la asociación permitirá a los estudiantes dejar un legado tangible. “Dentro de 20 años, podrán regresar y decir a sus hijos: ‘Yo pinté aquí, en el circuito’”, concluyó Fabrice Gomez.
El resurgimiento de estos símbolos históricos no solo revitaliza el espacio, sino que también crea un puente entre generaciones, conectando pasiones pasadas con el futuro. El circuito de Gueux se erige nuevamente, no solo como un lugar de carreras, sino como un testimonio de la historia, la dedicación y la creatividad de quienes lo han habitado.

