La celebración del PSG, tras ganar la Liga de Campeones, se vio empañada por incidentes violentos en París y otras ciudades de Francia. Como resultado, el Ministerio del Interior informó sobre más de 780 detenciones, con un notable número en la capital.
Marina Ferrari, Ministra de Deportes, comentó sobre los sucesos en una entrevista en TF1, destacando que el despliegue de seguridad fue eficaz durante el evento.
Diferenciando a los aficionados de los vándalos
Ferrari enfatizó que se había aprendido de incidentes pasados: «Hemos reforzado considerablemente los efectivos en comparación con los incidentes tras la victoria en 2025», comentó. La ministra hizo hincapié en la diferencia entre los verdaderos aficionados y los vándalos que solo buscan causar disturbios.
«Las intervenciones fueron sistemáticas; se evidenció en el número de personas detenidas. La respuesta de las fuerzas del orden fue coordinada y eficaz», explicó. A pesar de la respuesta rápida, 57 miembros de las fuerzas del orden resultaron heridos en los disturbios.
Ferrari agradeció a las fuerzas de seguridad por su labor y reafirmó que «no hay tolerancia» ante tales actos de violencia.
Postura sobre la reconocimiento facial
A pesar de las propuestas para utilizar la tecnología de reconocimiento facial para identificar a los vándalos, la ministra expresó que no está a favor de esta medida. En su lugar, se están probando tecnologías de video que permiten detectar comportamientos sospechosos sin involucrar reconocimiento facial, lo cual, según ella, es una medida eficaz.
Con la Copa del Mundo a solo diez días de distancia, Ferrari agregó que se establecerán medidas de seguridad adicionales durante el torneo para prevenir futuros desbordamientos.
Aunque no pudo proporcionar detalles específicos sobre los dispositivos de seguridad debido a la falta de información sobre posibles zonas de aficionados, manifestó su confianza en que los fans querrán disfrutar del evento de manera pacífica.
En otro asunto, la ministra abordó la controversia en torno al traslado de las pruebas de deportes de hielo de Niza a Lyon para los Juegos Olímpicos de Invierno 2030. Ferrari rechazó que esta decisión tenga motivaciones políticas, refiriéndose a conversaciones con el alcalde de Niza para explicar que la elección se basó en consideraciones logísticas.
Ferrari concluyó diciendo que «no hay politización en este tema». La planificación de los Juegos Olímpicos involucra a toda la nación y requiere un enfoque colaborativo.
