
Movilización en Mantes-la-Ville por la defensa de Safran
Próximamente, 150 empleados se reunieron el 28 de mayo en Mantes-la-Ville para luchar por la salvaguarda del sitio de Safran Electronics & Defense. Esta planta centenaria cuenta con 412 empleados y alrededor de 60 temporales que fabrican piezas críticas para helicópteros, así como componentes del A320 y el A350. “Nos enorgullece saber que nuestras piezas se utilizan en aviones que son considerados los buques insignia de la aeronáutica francesa”, afirmó Marc Phelut, representante sindical de FO en el sitio.
Cambios inminentes en la estructura operativa
Sin embargo, la dirección de Safran planea reagrupar sus operaciones de accionamiento en dos plantas existentes, una en Vernon, dedicada a la aeronáutica militar y helicópteros, y otra en Saint-Ouen-l’Aumône, enfocada en la aviación comercial. “Las operaciones en Mantes-la-Ville se trasladarán a estos sitios gradualmente hasta 2030”, confirmó la compañía, mencionando un proyecto para modernizar los equipos de producción y adaptarse al crecimiento de la actividad.
La decisión ha generado descontento entre los trabajadores, especialmente considerando las expectativas de resultados financieros excepcionales para el año. “La situación no tiene sentido dado que estamos esperando 6,2 mil millones de euros en beneficios para 2026”, destacó Karen Davy, delegada del sindicato central FO.
Un futuro incierto para un sector vital
A pesar de los buenos resultados financieros anticipados, los trabajadores no comprenden la decisión de mover sus actividades. Gokhan Dal, representante sindical en Mantes-la-Ville, expresó su confusión al señalar que “se han invertido millones en nuestro sitio durante los últimos cuatro años”. Además, Mantes-la-Ville ha desarrollado competencias industriales raras, como las de torneadores y fresadores. “No tenemos problemas para reclutar, incluso ingenieros, debido a nuestra ubicación cerca de la estación de tren”, añadió Dal, sugiriendo que existen alternativas para mantener el sitio operativo.
Consecuencias del desmantelamiento en Mantes-la-Ville
El plan prevé que 270 empleados sean trasladados a la planta de Saint-Marcel (Eure-et-Loir), 30 a Saint-Ouen-l’Aumône, y 112 se quedarán sin alternativas debido a duplicidades. Esta situación ha sido denunciada por los sindicatos, que comparan este desinversión a los problemas que ha enfrentado la industria automotriz en el pasado.
El secretario del sindicato FO Metallurgiste en Val de Seine advirtió: “El sitio de Safran en Mantes-la-Ville no está en problemas; las órdenes están llenas y nuestras competencias son reconocidas. Hay trabajo, pero aún así se decide cerrar esta planta, lo que no tiene lógica alguna”. Tal cierre contrasta con la estrategia del gobierno que busca fortalecer la soberanía industrial del país.
El futuro de Safran y la aeronáutica francesa
La situación en Mantes-la-Ville subraya un dilema complejo en la industria aeronáutica francesa: mientras los beneficios financieros son robustos y las competencias también, se está optando por el cierre de instalaciones clave. Este tema no solo afecta a los trabajadores actualmente en la planta, sino que también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la competitividad a largo plazo del sector.
La defensa de estos empleos no es solo una lucha local, sino que se integra en la necesidad más amplia de proteger habilidades estratégicas vitales para la soberanía de la industria aeronáutica. A medida que los trabajadores continúan su movilización, el futuro de Safran y su relevancia en el panorama industrial francés se convierten en cuestiones críticas que merecen atención y análisis.

