Declercq Passementiers: Un Llamado a la Solidaridad
En el pequeño municipio de Montreuil-aux-Lions, con solo 1,300 habitantes, el taller de Declercq Passementiers, reconocido como Empresa del Patrimonio Vivo, enfrenta una situación crítica. Este taller familiar, fundado en 1852 y situado en París, está en el centro de la atención tras una reciente decisión del tribunal de comercio de París que ha prolongado su periodo de observación hasta el 1 de julio.
La Cagnotte: Un Inesperado Respaldo Comunitario
Para recaudar fondos y garantizar su continuidad, Declercq Passementiers ha lanzado una cagnotte en Ulule, que está abierta hasta el 10 de junio. Esta campaña ha suscitado una ola de solidaridad, logrando reunir casi 80,000 euros a medio camino de su objetivo de 500,000 euros. “Es absolutamente indispensable que sobrevivas a esta situación”, comenta un donante en la página de Facebook de la empresa.
Los fondos recaudados se destinarán a la restauración de algunos de sus 42 telares. Como señala Jérôme Declercq, presidente de la empresa, “la cagnotte nos da suficiente fuerza para repeler a los depredadores del mercado”.
El Patrimonio de la Passementerie
La passementerie, un arte de origen egipcio que llegó a Francia en la Edad Media, es un proceso que se basa en un 80% en la manufactura manual. Esta técnica se utiliza para crear ornamentos que embellecen cortinas y decoración de interiores. Materiales como seda, oro y plata son comunes, y cada pieza refleja no solo estética, sino también un estatus social.
Sostenibilidad en Tiempos Difíciles
Desde 2008, Declercq Passementiers ha enfrentado desafíos debido a crisis internacionales, siendo la pandemia un factor clave que interrumpió las cadenas de suministro. La empresa, que genera el 60% de sus ingresos en el extranjero, ha visto como sus mercados en Rusia, que representaban el 15% de su actividad, se colapsaron debido al conflicto con Ucrania.
La real amenaza es la posible pérdida de un legado. Si la empresa se ve obligada a cerrar, se perderá una parte vital del savoir-faire textil francés, que ha estado en funcionamiento en su taller de 2,000 m² desde los años 70.
La Emblemática Historia de una Empresa Familiar
El taller es dirigido por Elisa, la hermana de Jérôme, y su hija Margot, que simboliza la séptima generación de artesanos. Según Jérôme, su padre eligió este camino porque la passementerie era un arte popular en la comunidad desde hacía décadas. La administración local también ha expresado su deseo de que la empresa sea “conocida, reconocida y salvada”.
Un Arte Único Necesita Apoyo
Desde restauraciones en el château de Fontainebleau hasta la habitación de Luis XVI en Versalles, cada fabricación en Declercq Passementiers es única. La empresa se compara con la alta costura, dado el nivel de habilidad necesario, que solo puede adquirirse en su taller a lo largo de cuatro años de formación. Algunas piezas pueden requerir hasta 350 horas de trabajo.
El camino hacia la recuperación no será fácil, pero con el apoyo de la comunidad y la tenacidad de sus fundadores, Declercq Passementiers tiene la oportunidad de seguir contribuyendo al rico patrimonio textil de Francia. Esta lucha ha estado marcada por más que una simple recaudación de fondos; es una búsqueda de justicia, reconocimiento y un futuro donde la tradición y la innovación puedan coexistir.


