La amenaza de las minas en Ucrania
Un peligro latente para los civiles
Cerca del 23 % del territorio ucraniano está sembrado de minas y municiones no detonadas, según expertos en desminado tanto ucranianos como internacionales. Esto se traduce en aproximadamente 128,000 kilómetros cuadrados de tierra potencialmente contaminada, lo que representa una grave amenaza para la población civil.
El desafío del desminado
Las operaciones para limpiar estos territorios se extenderán por al menos diez años, reforzando el estatus de Ucrania como uno de los países más minados del mundo desde el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia. Las minas están ubicadas principalmente en amplias zonas agrícolas, antiguas áreas de combate y territorios anteriormente ocupados, lo que plantea un riesgo constante para los habitantes.
Opiniones de expertos
Olha Shustova, representante de la organización internacional de desminado HALO Trust, indica que “donde hubo ocupación, hay campos de minas y municiones no detonadas”. Esta situación sugiere que Ucrania podría no estar completamente desminada ni siquiera dentro de una década.
Prioridades del desminado
Las autoridades ucranianas están enfocadas en el desminado de tierras agrícolas, esencial para la restauración de la actividad agrícola y la reducción de riesgos para los civiles. Según informes, limpiar un hectárea de terreno puede costar al menos 1,200 euros, lo que plantea un gran desafío financiero y logístico.
380 civiles muertos por minas
Desde el inicio de la invasión, se han registrado al menos 380 civiles muertos y 978 heridos a causa de minas y municiones no detonadas, según la policía nacional ucraniana. Estos números reflejan la gravedad de la situación y la urgencia del desminado.
Innovaciones tecnológicas en el desminado
Para llevar a cabo estas operaciones, Kiev ha implementado una plataforma digital llamada GRIT, que utiliza inteligencia artificial de la compañía estadounidense Palantir para analizar áreas potencialmente minadas. Esta iniciativa incluye el uso de drones equipados con IA, que tienen una tasa de precisión del 70 % en la detección de municiones no detonadas.
Además, la empresa ucraniana SkyLab UA ha desarrollado un sistema robótico de desminado, el Sirko-S1, que se utilizará inicialmente cerca de las zonas de primera línea.
Una amenaza persistente
Yuliia Chykolba, especialista en desminado, subraya que “las operaciones de combate pueden cesar, pero la amenaza de las minas para los habitantes persiste”. Esto es similar a la situación en Afganistán, donde los equipos de desminado aún están retirando minas dejadas tras la invasión soviética.
Las consecuencias de esta crisis son vastas y multifacéticas, afectando no solo la seguridad de los civiles, sino también la capacidad de Ucrania para recuperarse y prosperar en el futuro. Es fundamental abordar esta problemática con urgencia y recursos adecuados para proteger a la población y garantizar un entorno seguro.

