Cómo los científicos sudafricanos identificaron el hantavirus en un crucero a miles de millas de distancia
Un mensaje urgente en un día festivo
El 1 de mayo, mientras Sudáfrica celebraba el Día del Trabajo, la especialista en enfermedades infecciosas Lucille Blumberg recibió un email urgente de un colega en el Reino Unido. Este mensaje informaba sobre un pasajero de un crucero en el Atlántico que había sido evacuado y admitido en un hospital en Johannesburgo por sospecha de neumonía. Otros viajeros en el mismo barco también presentaban síntomas de enfermedad.
La rápida movilización de un equipo
Blumberg, junto a otros expertos del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica, se puso en acción rápidamente. A pesar de ser un día festivo, la comunicación fue frenética. “Nos movimos realmente rápido,” comentó Blumberg. A las pocas horas, el equipo comenzó a realizar pruebas en busca de la causa del brote a bordo del crucero MV Hondius.
Investigación y proceso de eliminación
El paciente, un británico de edad avanzada, había llegado a un hospital privado en estado grave. En el barco, otros dos pasajeros holandeses ya habían fallecido sin que se dieran alarmas mayores. Inicialmente, las autoridades de salud de la Isla Ascensión habían clasificado los síntomas como neumonía. Sin embargo, Blumberg y su equipo consideraron otras posibilidades, como Legionella y gripe aviar. Todos los resultados de esas pruebas dieron negativo.
A medida que los expertos examinaban el historial de viajes del barco, se dieron cuenta de que habían llegado desde Argentina. Además, los pasajeros eran amantes de la observación de aves y habían estado en regiones conocidas por albergar tanto aves como roedores, lo que llevó a la hipótesis del hantavirus.
Colaboración internacional
El equipo sudafricano comenzó a trabajar en conjunto con expertos en hantavirus de América del Sur y Estados Unidos, con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Es extraordinario poder conectarse a través de Zoom y obtener consejos y respuestas en un momento crítico,” expresó Blumberg.
En este contexto, Blumberg contactó al laboratorio en Sudáfrica que tiene la capacidad de realizar pruebas de hantavirus. En cuestión de horas, se realizaron análisis a las muestras de sangre del paciente, y por la tarde, los resultados confirmaron la presencia del hantavirus.
El “momento wow”
Este descubrimiento fue un “momento wow” para el equipo. Identificar la cepa del virus Andes permitió a la OMS informar al barco sobre la naturaleza del brote. Aunque el hantavirus no se transmite fácilmente entre personas, se había confirmado que la cepa Andes sí podía hacerlo.
Los resultados también llevaron a Blumberg a realizar una prueba post mortem a una mujer holandesa que había fallecido tras haber sido evacuada del barco. Esta prueba también resultó positiva para el hantavirus, lo que permitió entender mejor la gravedad de la situación.
Estado actual y reflexiones finales
El hombre británico, primer caso confirmado de hantavirus, está mejorando en el hospital según el Ministerio de Salud de Sudáfrica. Mientras tanto, el MV Hondius ha llegado al puerto de Róterdam, donde fue desinfectado y la tripulación restante desembarcó.
“El componente crítico fue responder de inmediato a una pregunta que claramente urgía,” concluyó Blumberg. Su experiencia en el manejo de brotes de enfermedades durante 25 años resultó vital en la rápida identificación y respuesta a este incidente inusual.
