
NICOLAS GUYONNET / Hans Lucas vía AFP
Una estación de servicio cerca de Montpellier, en abril de 2026.
Restauración de las Zonas de Bajas Emisiones (ZFE)
Un reciente fallo del Consejo Constitucional en Francia ha reestablecido las Zonas de Bajas Emisiones (ZFE), que habían sido objeto de controversia en la Asamblea Nacional. El 21 de mayo, el Consejo rechazó la propuesta de eliminar las ZFE, calificándola de “cavalier législatif”, alegando que no guardaba relación con el texto original de la ley.
El Contexto de las ZFE
Las ZFE están diseñadas para restringir la circulación de vehículos contaminantes en las grandes urbes. Esta medida fue uno de los pilares del primer mandato del presidente Emmanuel Macron. La importancia de estas zonas radica en la alarmante tasa de enfermedades respiratorias y cardiovasculares causadas por la contaminación del aire, que mata entre 40,000 y 50,000 personas anualmente en Francia, según datos del Alto Comisionado del Plan, Clément Beaune.
Reacciones Políticas
El Partido Socialista, que instó al Consejo Constitucional a revisar la ley, celebró la decisión como una “victoria para la salud humana y ambiental”. Desde las filas ecologistas, se enfatizó que “la ecología y la democracia no son negociables”. Este fallo fue interpretado como un recordatorio para los parlamentarios de la derecha y extrema derecha, subrayando que la eliminación de las ZFE no debería haber sido aprobada.
Visión de la Extrema Derecha
La extrema derecha ha calificado la decisión como “escandalosa” y ha instado al gobierno a presentar un nuevo proyecto de ley para “hacer respetar el voto de la representación nacional”. La diputada RN, Laure Lavalette, argumentó que las ZFE impiden el desplazamiento de millones de franceses, generando una “ruptura de igualdad entre los territorios”.
Divisiones en el Debate Ecológico
El tema de las ZFE ha creado divisiones, incluso entre los partidos que históricamente han apoyado la ecología. A la izquierda, La Francia Insumisa se opone a las ZFE al defender la lucha contra la “discriminación social”. Manuel Bompard subrayó que “las políticas de reducción de la contaminación no deberían penalizar a las poblaciones más vulnerables sin ofrecer alternativas de transporte serias”.
A medida que el debate sobre la contaminación y la salud pública continúa, el Consejo Constitucional ha censurado también la flexibilización de las reglas contra la artificialización del suelo por razones similares. Este fallo marca un hito en la lucha por una legislación ambiental equilibrada que considere la salud pública al mismo tiempo que atiende a las preocupaciones sociales.
Conclusión
La decisión del Consejo Constitucional refuerza el compromiso con las políticas ambientales en Francia, poniendo de relieve la importancia de las ZFE en la lucha contra la contaminación. La batalla legislativa no está cerrada, pero este fallo podría ser un punto de inflexión significativo en la búsqueda de un futuro más sostenible.


