
El Código Negro y su Legado Histórico
El Código Negro, un conjunto de ordenanzas promulgadas por Luis XIV en 1685, regula la esclavitud en las colonias francesas y sorprendentemente, todavía permanece en el marco legal de Francia. Este código, que permite golpizas y obliga a la conversión al catolicismo, considera a los esclavos como “muebles”. Aunque la esclavitud fue abolida en 1848, este relicario de la historia sigue vigente.
La Iniciativa de Max Mathiasin
La propuesta para derogar este código llega del diputado guadalupense Max Mathiasin, quien busca concienciar sobre esta incongruencia legal. Se espera que Emmanuel Macron respalde la iniciativa en un discurso programado para el 21 de mayo, coincidiendo con el 25 aniversario de la Ley Taubira, que reconoce la esclavitud como un crimen contra la humanidad. El entorno de Macron sugiere que está dispuesto a abordar también el tema de las reparaciones a Haití, una ex-colonia marcada por las imposiciones financieras francesas tras su independencia en 1804.
La Importancia del Debate
El debate sobre la derogación del Código Negro cobra fuerza con la presentación de la propuesta de ley programada para el 28 de mayo. Mathiasin, en una conferencia de prensa, destacó que la adopción de este texto representaría un paso significativo para todos los que valoran la libertad y la justicia, especialmente en los territorios de ultramar, donde el impacto histórico es aún más palpable.
La Respuesta Política
La propuesta cuenta con el respaldo de 130 diputados de diversas agrupaciones políticas, excepto el RN y la UDR. Mathiasin se ha expresado sobre el tema, afirmando que “el Código Negro no es solo un documento histórico, sino el símbolo de un crimen que institucionalizó la deshumanización”. Este eco de voces destaca la urgencia de cerrar un capítulo oscuro en la historia francesa.
Un Proceso Histórico Inequívoco
A medida que se conmemoran los 25 años de la Ley Taubira, Mathiasin argumenta que sin la derogación del Código Negro, el proceso de reconciliación histórica no estará completo. Además, propone un informe que evalúe las consecuencias contemporáneas de la aplicación del Código en el desarrollo de las comunidades afectadas, especialmente en el Caribe.
Influencia en el Futuro Político
El asunto no es nuevo en la esfera política francesa. Hace un año, Laurent Panifous ya había solicitado la abrogación formal del Código Negro, considerándolo un “elemento perturbador” de la legislación vigente. El antiguo Primer Ministro François Bayrou había asegurado que se presentaría un texto al Parlamento para su abolición, esperándose un consenso completo.
La derogación del Código Negro simboliza un avance hacia la justicia, una oportunidad para reconocer y sanar las heridas del pasado. En un panorama donde la presión sobre Macron aumenta, la atención mediática y pública genera un clima propicio para la reforma. La historia no debe ser solo recordada, sino transformada para avanzar hacia un futuro más equitativo.



