La indignación por el trato a los activistas pro-Gaza
Las imágenes publicadas por Itamar Ben-Gvir, el ministro del Interior de Israel, han desatado una oleada de indignación internacional. En el video de 38 segundos, se observa a activistas pro-Palestina con las manos atadas, arrodillados y siendo empujados tras su arresto. Ben-Gvir, sonriendo, ondea la bandera de Israel mientras se escucha el himno nacional. Este espectáculo ha sido considerado un “espectáculo vergonzoso” por diversos líderes internacionales.
Los activistas: contextos y detenciones
Los 486 activistas, entre los que se encontraban 37 franceses, habían zarparon de las costas turcas con la esperanza de romper el bloqueo israelí en Gaza, devastada por años de conflicto. La marina israelí interceptó a la flotilla al sur de Chipre y Luego trasladó a los detenidos a la ciudad portuaria de Ashdod, donde están actualmente bajo custodia.
La organización de derechos humanos Adalah calificó la acción como un “secuestró” en aguas internacionales, argumentando que los activistas estaban en misión humanitaria al intentar llevar asistencia a Gaza.
El gobierno israelí dividido
El tratamiento de los detenidos ha causado fricciones dentro del propio gobierno israelí. Gideon Saar, el ministro de Relaciones Exteriores, criticó abiertamente a Ben-Gvir, diciendo que su conducta no representa los valores israelíes. En respuesta, Ben-Gvir afirmó que hay quienes en el gobierno no comprenden cómo tratar a los “sostenedores del terrorismo”.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, se alineó más con Saar, reconociendo el derecho de Israel a prevenir la entrada de la flotilla, pero también señalando que el trato a los activistas por parte de Ben-Gvir no se ajusta a las normas israelíes.
Reacciones internacionales: exigencias de disculpas
La indignación ha cruzado fronteras. La presidenta del Consejo Italiano, Giorgia Meloni, exigió disculpas a Israel, calificando las imágenes de “inaceptables”. En Francia, Jean-Noël Barrot condenó el accionar de Ben-Gvir y abogó por el respeto hacia los ciudadanos franceses detenidos. Igualmente, el canciller español José Manuel Albares describió el trato como “monstruoso” y exigió explicaciones.
Desde Irlanda, la ministra Helen McEntee expresó su consternación y demandó la liberación inmediata de los detenidos irlandeses. Otros países como Portugal, Turquía, Alemania, Bélgica y Canadá también han mostrado su desaprobación.
Tensiones diplomáticas en aumento
A medida que las reacciones se multiplican, varios países han convocado a sus embajadores para obtener explicaciones formales. Esta situación refleja un deterioro en las relaciones de Israel con las naciones europeas, ya que el gobierno de Meloni ya había solicitado aclaraciones por otros incidentes recientes.
La gestión de esta crisis podría tener repercusiones a largo plazo en la política exterior de Israel, especialmente con naciones que ya tienen tensas relaciones diplomáticas, como España. La falta de un embajador israelí en ese país desde el reconocimiento de Palestina en 2024 indica un camino incierto por delante.

