
Rallye en defensa del hospital de Decazeville
El 19 de mayo de 2026, un importante rallye tuvo lugar frente al hospital de Decazeville, en el Aveyron, organizado por la intersindical CFDT y CGT. Este encuentro reunió a aproximadamente 800 personas (500 según la policía) con un objetivo común: alzar la voz sobre la crítica situación de los servicios de urgencia, que se están llevando a cabo sin la debida presencia médica.
Contexto de la movilización
La situación actual del hospital es alarmante. Durante varios días en mayo, el servicio de urgencias operó con solo enfermeras, careciendo de médicos para atender a los pacientes. A pesar de las garantías ofrecidas por la dirección del hospital de que la situación estaba “controlada” gracias a la cooperación con el hospital de Rodez, los sindicatos consideran inaceptable que las urgencias se mantengan en tales condiciones.
Demandas de los sindicatos
Las principales reivindicaciones de los sindicatos giran en torno a la necesidad urgente de contar con al menos un médico especialista en urgencias presente en todo momento. Benvinda Lucena, secretaria de la CFDT en el hospital, enfatizó la importancia de contar con un segundo médico para gestionar adecuadamente tanto el flujo de pacientes en urgencias como las intervenciones del SMUR (Servicio de Móvil de Urgencias).
“En más de 60 horas sin un médico de urgencias, no se puede garantizar la atención adecuada”, señala Stéphanie Ruiz de la CGT, subrayando que esta situación no puede ser tolerada.
Una situación insostenible
Los días críticos de la atención en Decazeville fueron el 3 y 5 de mayo, y en la noche del 11 al 12 de mayo. Durante esos días, las enfermeras hicieron todo lo posible para mantener la atención al paciente. Sin embargo, el mismo personal expresó preocupación por las implicaciones eticas y de seguridad para los pacientes en caso de una falta de atención médica continua.
La respuesta de la dirección ha sido considerada insuficiente, a pesar de los esfuerzos por tranquilizar a la población acerca de la situación temporal. La comunidad está clara: el riesgo que implica una ausencia de médicos en urgencias podría representar pérdidas significativas en la atención y aumentar el tiempo de espera para los pacientes.
Consecuencias para la salud pública
El impacto de la crisis en el hospital no solo afecta a los pacientes actuales, sino que también plantea un riesgo para la salud de la comunidad en general. Como apuntaron los líderes sindicales, otra fase sin médicos en urgencias significaría una “pérdida de oportunidad inaceptable para los pacientes”.
Esto no solo cargaría al personal existente con responsabilidades y presión adicionales, sino que también podría transformar el entorno de trabajo en uno aún más peligroso y estresante.
En resumen, la movilización del 19 de mayo es un llamado a la acción para proteger el sistema de salud público en Decazeville. Con un fuerte apoyo comunitario, la intersindical está decidida a no dejar que su voz sea ignorada en la lucha por un servicio de urgencias adecuado y seguro. El futuro del hospital depende de ello y la comunidad espera que la dirección tome decisiones que prioricen la salud y la seguridad de todos.




