¿Puede Brasil convertirse en un proveedor principal de tierras raras?
Brasil se encuentra en la cúspide de una posible bonanza de tierras raras, lo que ha despertado un gran interés global, especialmente por parte de Estados Unidos, debido al aumento de la demanda de estos minerales fundamentales. Sin embargo, cualquier beneficio a corto plazo parece distante, ya que la economía más grande de América Latina actualmente extrae solo una cantidad marginal. Solo China posee reservas mayores de estos minerales críticos, esenciales para la fabricación de productos que van desde smartphones hasta vehículos eléctricos y misiles.
¿Qué tan grandes son las reservas de tierras raras en Brasil?
Según estimaciones del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), Brasil tiene más de 20 millones de toneladas de tierras raras. Este país cuenta con la segunda mayor reserva a nivel mundial, superando significativamente a India, que ocupa el tercer lugar con aproximadamente 6.9 millones de toneladas. Sin embargo, Brasil exportó solo 20 toneladas en 2024, una porción minúscula de la producción global, que el USGS estimó en 390,000 toneladas para ese año.
Producción baja y sus causas
Los elementos de tierras raras se encuentran en arenas, arcillas o rocas junto a otros compuestos, lo que hace su extracción extremadamente compleja y costosa. Según Pablo Cesario, presidente del Instituto Brasileño de Minería (IBRAM), “entre lo que extraemos del suelo y el óxido (de tierras raras), que sería 99.9 por ciento puro, hay al menos 400 procesos industriales”.
El país necesita infraestructura adecuada, investigación tecnológica y un suministro energético más abundante y a menor costo para aumentar su producción. A pesar de esto, Brasil ya es un jugador líder en la minería mundial, produciendo cantidades significativas de mineral de hierro, oro, bauxita y grafito.
La carrera por las tierras raras
Con el objetivo de desafiar la dominancia de China en el mercado de tierras raras, Estados Unidos está incentivando activamente la exploración en Brasil. Un portavoz de la embajada americana, que pidió anonimato, declaró que “vemos a Brasil como un lugar con el potencial de miles de millones en inversión”, citando más de $600 millones ya invertidos.
Durante una reunión con inversores, Washington firmó un memorando de entendimiento con el estado de Goiás para fomentar la minería de tierras raras. Asimismo, en abril, la empresa estadounidense USA Rare Earth adquirió Serra Verde, que opera la única mina de tierras raras en producción de Brasil, por aproximadamente $2.8 mil millones.
Interés internacional y competencia
Australia también ha entrado en la escena de tierras raras brasileña a través de la empresa Foxfire Metals, mientras que China tiene participación en un proyecto localizado en la Amazonía brasileña. La competencia por los recursos promete intensificarse a medida que las naciones buscan diversificar sus fuentes de materias primas.
¿Qué dice el gobierno brasileño?
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha expresado su disposición a “hacer acuerdos con todos los países”, pero enfatiza que “nadie… jamás podrá reclamar nuestra riqueza”. Recientemente, invitó a Estados Unidos a asociarse con Brasil en la exploración de tierras raras, luego de reunirse con el presidente Donald Trump.
Además, la Cámara de Representantes de Brasil aprobó un proyecto de ley que ofrece incentivos tributarios al sector privado para desarrollar la industria, aunque también aumenta el control estatal sobre ella. La propuesta otorga al poder ejecutivo derecho de veto sobre acuerdos con empresas extranjeras por razones de “seguridad económica o geopolítica”, algo que genera preocupación en el sector privado.
Pablo Cesario, presidente del IBRAM, expresó esta preocupación sobre el control gubernamental: “Lo que está escrito es que el gobierno tiene la última palabra en todo. Y eso es alarmante”. Se anticipa que el proyecto será discutido en el Senado en una fecha aún por determinar.

