Récord de ejecuciones en 2025: una crisis mundial de derechos humanos
El año 2025 ha sido testigo de un alarmante aumento en el número de ejecuciones en todo el mundo, alcanzando su nivel más alto desde 1981. Este crecimiento es especialmente notable en Irán, donde el número de ejecuciones se ha más que duplicado en comparación con el año anterior. Según el informe anual de Amnistía Internacional, al menos 2,707 ejecuciones fueron documentadas globalmente, excluyendo los miles que se estima ocurrieron en China, que sigue siendo el país con el mayor número de ejecuciones.
Aumento del 78% en ejecuciones globales
El total de ejecuciones ha aumentado un 78% en relación con 2024, marcando un récord preocupante. En 1981, la organización contabilizó 3,191 ejecuciones (sin contar las de China). Para 2025, Irán representó aproximadamente el 80% de estas ejecuciones, con 2,159 personas ajusticiadas mediante ahorcamiento, en comparación con 972 en 2024.
Irán: el uso creciente de la pena de muerte
El informe señala que las autoridades de Irán han intensificado el uso de la pena de muerte como un medio de represión política, lo que ha contribuido a un aumento sin precedentes en el número de ejecuciones. Esta tendencia se ha visto reflejada en el incremento significativo de ejecuciones posteriores a conflictos, como la guerra de 12 días entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Ejecuciones ligadas a disturbios civiles
El contexto político ha exacerbado el uso de la pena capital en Irán. Las ejecuciones relacionadas con las manifestaciones de enero no fueron incluidas en el informe de Amnistía, pero, según la ONU, al menos 21 personas han sido ejecutadas por motivos políticos desde finales de febrero. Casi la mitad de las ejecuciones en Irán en 2025 están relacionadas con delitos de drogas, cuya cifra también ha crecido considerablemente.
Otras regiones en el mapa de ejecuciones
Fuera de Irán, otros países han continuado con la práctica de la pena de muerte. Arabia Saudita ha ejecutado a 356 personas, mientras que Yemen, Estados Unidos, Egipto y varios otros países también han registrado ejecuciones. En total, 17 naciones han llevado a cabo ejecuciones, lo que subraya un preocupante patrón global.
Una minoría que perpetúa el miedo
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, ha criticado duramente a estos gobiernos, describiéndolos como una “minoría éhontée d’États” que utiliza la pena de muerte para “instilar miedo, aplastar la disidencia y mostrar su dominio sobre sectores vulnerables”. La comunidad internacional observa con creciente inquietud esta alarmante tendencia que continúa desafiando los estándares de derechos humanos establecidos.

