
TOBY SHEPHEARD / AFP
La reciente marcha de Tommy Robinson en Londres, denominada «Unir el reino», ha mostrado una disminución significativa en la participación en comparación con eventos anteriores. Aunque los organizadores proclamaban que millones estaban presentes, la policía estimó la asistencia en aproximadamente 60,000 manifestantes.
Contexto de la manifestación
El sábado, una multitud de simpatizantes de Tommy Robinson, conocido por sus posturas antiinmigrantes y antiislámicas, llenó las calles de Londres. Esta manifestación coincidió con una marcha propalestina y antirracista, lo que culminó en una jornada de tensiones y encuentros entre las distintas facciones, resultando en 43 arrestos.
El evento, que buscaba replicar el éxito de una marcha anterior que atrajo hasta 150,000 personas, se celebró al lado del Parlamento británico. Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon, intentaba capitalizar el apoyo en un clima político volátil.
La reacción policial y de las autoridades
La policía de Londres emitió un comunicado, indicando que cuatro agentes fueron agredidos, aunque afortunadamente no sufrieron lesiones graves. Además, se reportaron seis incidentes de delitos de odio durante la jornada. El Primer Ministro laborista, Keir Starmer, tildó a los organizadores de «voyous» y «racistas» en un mensaje previo a la manifestación.
Presencia internacional y apoyo externo
A pesar de no estar afiliado al partido antiinmigrante Reform UK, el evento atrajo la atención de colectivos internacionales, como el francés Némésis, que envió a activistas para manifestar su apoyo. Este grupo, que se caracteriza por sus posturas identitarias, hizo actos simbólicos en la marcha en contra del islamismo en Europa.
Entre los asistentes, algunos portaban imágenes de figuras religiosas y otros vestían atuendos de estilo medieval, como si convocaran una cruzada contemporánea. Los mensajes de protección de fronteras resonaban en el ambiente.
Contramanifestación y apoyo a Palestina
Mientras tanto, los participantes de la marcha propalestina también hicieron sentir su voz. Con consignas como «Racistas fuera de nuestras calles, refugiados bienvenidos», denunciaron el creciente racismo y fascismo en el Reino Unido y Europa. Este evento, que conmemoraba la Nakba, buscó recordar la historia del desplazamiento palestino.
Los manifestantes llevaban keffiehs y banderas palestinas, mientras expresaban su preocupación por la escalada de la violencia y la intolerancia en la sociedad británica.
Implicaciones y futuro
La polarización en el Reino Unido parece intensificarse, especialmente después de un aumento en la amenaza terrorista a raíz de la actividad de grupos de extrema derecha. Con un escenario político en constante cambio, la tensión entre las ideologías opuestas podría seguir exacerbándose, poniendo en jaque la cohesión social en el país.




