Jóvenes ultranacionalistas israelíes desatan la violencia en Jerusalén Este
Durante la celebración de la “Jornada de Jerusalén”, un grupo de jóvenes israelíes se adentró en las calles de la Ciudad Vieja, donde la presencia palestina es notable. Estas manifestaciones, que cada año reúnen a decenas de miles de israelíes —principalmente adolescentes—, celebran lo que las autoridades locales denominan la “reunificación” de la ciudad después de la guerra de 1967, a pesar de que la ONU considera esta anexión ilegal según el derecho internacional.
Un ambiente de celebración y tensión
Isabelle, una asistente de 59 años, describe el evento como una “ambiente extraordinario”. Sin embargo, esta celebración se ve manchada por la violencia, ya que un grupo pequeño pero intenso de manifestantes ultranacionalistas aprovecha para agredir y atacar a los palestinos. Desde hace más de una década, estas manifestaciones se han convertido en un caldo de cultivo para el odio y la violencia.
A medida que la mañana avanza, muchos comerciantes palestinos cierran sus tiendas y se alejan de las calles, anticipando lo que podría ser un día violento. En la puerta de Damasco, grupos de jóvenes realizan cánticos que incitan a la “venganza” y arrojan insultos hacia los palestinos.
La influencia de líderes extremistas
Un elemento notable de las manifestaciones es la presencia de figuras políticas de extrema derecha, como Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich. Ambos líderes han fomentado la cultura del odio y la violencia, ya que Ben Gvir, en particular, ha abogado por la pena de muerte para los palestinos acusados de asesinato.
Mientras tanto, jóvenes con camisas que incitan a la violencia contra los “terroristas” toman las calles. Las redes sociales se llenan de videos que muestran un entorno de hostilidad creciente, donde los jóvenes atacan a comerciantes palestinos y promueven discursos de odio.
Un día oscuro para los palestinos
Gritos como “Israel por siempre” y “Que sus aldeas ardan” resuenan en las calles, mientras un ciudadano palestino, Mustafa, relata una situación aterradora: un grupo de jóvenes arrasó su hogar, rompiendo puertas y ventanas mientras proferían amenazas de muerte.
A lo largo del evento, la policía israelí, que cuenta con más de 3,000 agentes desplegados, asegura que los incidentes violentos son “raros”. Sin embargo, la realidad muestra un panorama diferente, donde algunos oficiales parecen incluso sumarse a la atmósfera de celebración y violencia.
Actos de pacifismo entre el caos
A pesar de la polarización, hay quienes abogan por la paz. Un grupo de activistas pacifistas intenta contrarrestar el clima de odio, ofreciendo flores a los transeúntes como un gesto de solidaridad. Ilan Perez, un judío sionista que se unió a la iniciativa, expresa su deseo de que los palestinos puedan vivir con derechos iguales en su propio país.
Sin embargo, la opinión de los “Jóvenes de las colinas”, un grupo radical que ha estado detrás de ataques en Cisjordania, contrasta profundamente. Uno de ellos declara que “no tienen lugar aquí”, reafirmando el sentimiento de exclusión y odio hacia los palestinos.
Conclusión
La Violencia generada por jóvenes ultranacionalistas israelíes durante la “Jornada de Jerusalén” pone de manifiesto la creciente tensión en la región. Mientras algunos luchan por la paz y la igualdad, otros intensifican la retórica de odio y violencia. En este contexto complejo, el futuro de Jerusalén y sus habitantes sigue siendo incierto.


