La UE y las Terapias de Conversión: Un Enfoque Defensivo
La Comisión Europea anunció recientemente que no tiene la capacidad para prohibir las terapias de conversión para personas LGBT+, pero se compromete a alentar a los estados miembros a tomar medidas al respecto. Esta decisión se produce en un contexto donde más de un millón de ciudadanos firmaron una petición exigiendo la prohibición de estas prácticas, respaldada por figuras públicas como la cantante belga Angèle y el ex primer ministro francés Gabriel Attal.
¿Qué Son las Terapias de Conversión?
Las terapias de conversión son prácticas que tratan de cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona, asumiendo erróneamente que la homosexualidad es una enfermedad. Estas prácticas pueden variar desde sesiones de “cura” y exorcismos hasta métodos extremos como el uso de electroshock. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó que tales métodos “no tienen cabida en nuestra Unión”.
Condena Internacional
Hadja Lahbib, la comisaria responsable de igualdad, describe estas terapias como “prácticas vergonzosas e inaceptables”. Según ella, no son intervenciones médicas sino formas de violencia encubierta. Actualmente, ocho países de la UE, entre ellos Francia, Alemania y España, han prohibido completamente estas terapias.
Limitaciones Legales de la UE
A pesar de la fuerte oposición social hacia estas prácticas, Bruselas ha declarado que carece de competencias legales necesarias para prohibirlas de forma efectiva. Existe el temor a enfrentar obstáculos jurídicos que dificulten la intervención directa en las legislaciones nacionales. Por lo tanto, la Comisión planea presentar un texto en 2027 que recomendaría la prohibición de las terapias de conversión, aunque sin obligar a los estados miembros a adherirse.
Reacción a la Respuesta de Bruselas
El grupo “Against Conversion Therapy”, que inició la petición, ha calificado esta decisión como una “oportunidad perdida”. En un contexto internacional marcado por el resurgimiento de ideologías reactivas, consideran urgente que la UE actúe de manera decisiva para proteger a los ciudadanos LGBT+.
La eurodiputada Mélissa Camara también ha criticado la respuesta de la Comisión, considerándola “demasiado tímida” en vista de los daños y traumas infligidos por tales prácticas.
Un Testimonio Impactante
Hadja Lahbib mencionó que la iniciativa de Bruselas es “histórica”, y se basa en los testimonios devastadores de víctimas de terapias de conversión. Muchas han experimentado abusos físicos y psicológicos, incluyendo medicaciones forzadas y violencia. La comisionada asegura que nunca olvidará lo escuchado en esos relatos.
Conclusiones
Aunque la Comisión Europea se mueve en la dirección correcta al reconocer la inaceptabilidad de las terapias de conversión, su falta de una prohibición contundente plantea serias dudas sobre la efectividad de sus esfuerzos. La presión de los ciudadanos y de organizaciones puede ser crucial para forzar un cambio real en la legislación europea en el futuro. Es esencial que la UE actúe con determinación para asegurar que todos los ciudadanos, independientemente de su orientación sexual, sean protegidos contra estas prácticas dañinas.

