
El incidente del MV Hondius resalta la vulnerabilidad ante los hantavirus. Actualmente, no existen tratamientos específicos ni vacunas ampliamente disponibles, pero la investigación avanza.
Desafíos en el tratamiento de hantavirus
El brote de hantavirus reportado a bordo del MV Hondius subraya una realidad médica que sigue siendo poco conocida para el público general. Estos virus son, en su mayoría, transmitidos por roedores y sus excretas. En la actualidad, la medicina no cuenta con un tratamiento antiviral específico aprobado a nivel mundial, ni con una vacuna universalmente accesible. Esto significa que la atención médica se centra principalmente en la vigilancia, la hospitalización cuando sea necesario y los cuidados de soporte.
Atención médica en casos graves
En las formas severas de la enfermedad, especialmente las respiratorias, los profesionales de la salud enfocan su tratamiento en manejar las complicaciones en lugar de atacar el virus directamente. Es posible que se requieran oxígeno, asistencia respiratoria, cuidados intensivos, hidratación adecuada o diálisis en casos de daño renal agudo. Aunque se discute el uso de ribavirina, especialmente para ciertos hantavirus del Viejo Mundo (comunes en Europa y Asia), este medicamento no se considera un tratamiento estándar para todas las infecciones por hantavirus. Alternativas como plasma de convalescientes, anticuerpos terapéuticos o icatibant aún requieren más investigación antes de ser recomendadas de manera general.
La situación de las vacunas
La misma complejidad se aplica al desarrollo de vacunas. Actualmente, hay vacunas inactivadas que se usan en China y Corea del Sur para ciertos hantavirus, como Hantaan o Séoul, aunque su efectividad es moderada. Sin embargo, no existe un vacunación aprobada a nivel global que cubra todos los hantavirus. Menos aún, hay vacunas homologadas contra los virus del Nuevo Mundo, como el hantavirus de los Andes, conocido por su rara capacidad de transmisión entre humanos, y que causa formas más graves de la enfermedad.
Candidatos a vacunas en desarrollo
A pesar de estos desafíos, la investigación avanza. Cuatro candidatos a vacunas contra el síndrome pulmonar por hantavirus están en desarrollo; tres de ellos en fase 1 y uno en fase 2a. Un vacuno de ADN que apunta al virus de los Andes ha mostrado resultados prometedores en un pequeño ensayo de fase 1, generando anticuerpos neutralizantes en más del 80 % de los participantes, aunque parece requerir varias dosis. Su progreso a etapas superiores dependerá también de financiamiento y del interés industrial.
Investigaciones en curso y colaboraciones internacionales
Otras investigaciones están en marcha sobre vacunas nasales, antivirales como el favipiravir, y anticuerpos aislados de sobrevivientes. Se han obtenido resultados alentadores en laboratorio y en pequeños animales, aunque muchos de estos candidatos están estancados antes de entrar en ensayos más amplios. La escasez de casos complica la demostración clínica, y la diversidad de los hantavirus hace difícil la creación de una protección amplia.
En Francia, la ANRS MIE (Agencia Nacional de Investigación sobre el Sida y Hepatitis Virales; Enfermedades Infecciosas Emergentes) ha clasificado los hantavirus entre las enfermedades infecciosas emergentes. Apoya el proyecto TRANSVI, que investiga las cadenas de transmisión entre la fauna silvestre y los humanos en la península de Yucatán, y promueve la investigación fundamental sobre la replicación de bunyavirus, que incluye algunos hantavirus.
La ANRS MIE también colabora con la Agencia Británica de Seguridad Sanitaria (UKHSA), que lidera el CORC Bunyavirale, cuya misión es coordinar la investigación para la preparación ante epidemias de hantavirus.




