
Neuf granjas fraudulentas: un modelo industrial
La reciente operación conjunta entre Estados Unidos y China ha destapado una compleja red de fraudes en el ámbito de las criptomonedas, cuya base operativa se encontraba en Dubái. Este esfuerzo, iniciado a finales de 2025 tras numerosas denuncias de víctimas estadounidenses, revela la intrincada relación entre el crimen organizado y la explotación laboral.
Un esquema de “pig butchering”
Las investigaciones, que combinaron datos de plataformas como Meta con registros financieros y criptográficos, conducen a la identificación de cuatro personas involucradas en el fraude: Thet Min Nyi, de 27 años, un reclutador birmana, y tres indonesios conectados a organizaciones como Sanduo Group y Giant Company. Las entidades operaban como fachadas para un esquema conocido como “pig butchering”, que se traduce como “crianza de cerdos”. Este método implica manipulación emocional a largo plazo, donde los estafadores construyen una relación de confianza con sus víctimas durante semanas o meses, para luego redirigirlas a plataformas de trading fraudulentas.
Según las autoridades, uno de los aspectos más oscuros de esta operación es que muchas de las personas que trabajan en estas granjas fraudulentas en el sudeste asiático son víctimas de trata de personas. Estas víctimas son reclutadas con falsas ofertas de empleo y se encuentran atrapadas en una situación de explotación. Aunque 276 personas fueron detenidas, el estado de estas víctimas sigue siendo incierto.
La respuesta internacional: un cambio en la dinámica
La colaboración entre Estados Unidos y China en esta operación es un hecho poco común, dado el historial de tensiones entre ambas potencias. Algunos funcionarios estadounidenses habían señalado que China estaba aprovechando estas acciones para expandir su influencia en países del sudeste asiático como Camboya y Birmania. Sin embargo, la coordinación de acciones en un contexto neutro como Dubái indica un cambio en cómo se enfrentan juntos estos delitos trasnacionales.
Francia: el epicentro de la violencia asociada a criptomonedas en Europa
A medida que Estados Unidos y China toman medidas en Dubái, Europa enfrenta una crisis diferente relacionada con las criptomonedas. Francia se ha convertido en el centro de alrededor del 80% de los secuestros relacionados con el cripto en Europa, con más de 135 incidentes reportados desde 2023. Solo en los primeros meses de 2026, ya se han documentado 47 secuestros, lo que equivale a un caso cada 2,5 días. El caso de David Balland, cofundador de Ledger, que fue secuestrado y mutilado, pone de relieve la gravedad de la situación.
En respuesta a estos desafíos, la nueva directiva europea DAC8, que entró en vigor en enero de 2026, exige que las plataformas criptográficas reporten la identidad y las transacciones de sus usuarios. Esta medida busca aumentar la transparencia, aunque también plantea el riesgo de centralizar datos sensibles en bases de datos que pueden ser vulnerables.
Conclusiones
La operación en Dubái demuestra que la respuesta judicial a la criminalidad asociada con las criptomonedas está empezando a internacionalizarse. Sin embargo, queda la incógnita de si estas acciones podrán seguir el ritmo de una industria de fraude que opera sin fronteras ni pasaportes. La lucha contra estos delitos exige no solo colaboración internacional sino también la implementación de políticas efectivas que protejan a las víctimas y desmantelen redes peligrosas.



