
LUDOVIC MARIN / AFP
El Consejo de Estado ha rechazado, este jueves 30 de abril, el recurso del grupo antifascista La Jeune Garde contra el decreto de disolución dictado en su contra por Bruno Retailleau.
La Disolución de La Jeune Garde
El Consejo de Estado de Francia tomó la decisión, el 30 de abril de 2025, de desestimar el recurso interpuesto por La Jeune Garde, un movimiento afín a ideologías antifascistas. Esta disolución se realizó bajo el mando de Bruno Retailleau, quien en ese momento ocupaba el cargo de Ministro del Interior.
De acuerdo con el fallo, este movimiento ha estado vinculado a actos de violencia, incluyendo la participación de antiguos miembros en la muerte de Quentin Deranque, un conocido militante de extrema derecha. En la decisión se afirma que La Jeune Garde “ha llevado e incitado a cometer acciones violentas”.
Antecedentes del Decreo de Disolución
El decreto que llevó a la disolución del grupo fue emitido en el Consejo de Ministros y alegaba comportamientos violentos registrados en varias ciudades, incluyendo Estrasburgo, París y Lyon, desde 2023 hasta 2025. Según el Consejo de Estado, “la disolución decidida por el Gobierno es adecuada, necesaria y proporcionada a la gravedad de las amenazas al orden público”.
El Consejo también observó que, aunque el grupo impugnó algunos de los hechos que se les atribuyeron, sus miembros a menudo tomaban la iniciativa de emplear la violencia sin que el grupo condenara tales actos.
Controversia tras la muerte de Quentin Deranque
La Jeune Garde fue fundada en 2018 por Raphaël Arnault, quien luego se convirtió en diputado en 2024 y forma parte del grupo LFI en la Asamblea Nacional. Su fundación ha sido marcada por diversas polémicas, especialmente luego de la muerte de Quentin Deranque en febrero de 2025 en Lyon. Varios de los sospechosos de agresión eran miembros del grupo antifascista, lo cual levantó muchas sospechas sobre sus actividades y propósitos reales.
Investigación y Acusaciones
Después de la muerte de Deranque, el Ministerio del Interior abrió una investigación. La Jeune Garde ha sido acusada de “provocar actos violentos contra individuos”, lo que ha ampliado el debate sobre la legitimidad de los movimientos antifascistas en Francia.
El devenir de estos acontecimientos ha puesto en el centro del debate no solo la ideología de la Jeune Garde, sino también la respuesta del gobierno y la percepción pública de los movimientos antifascistas en general.




