
El Hôtel du Quercy celebra un siglo de historia familiar en Gramat. Desde la Resistencia hasta banquetes, pasando por visitas de presidentes, cuatro generaciones de la familia Vertès han moldeado este emblemático lugar, ahora reabierto para un fin de semana de reminiscencias de los años locos.
Un legado familiar lleno de historia
El Hôtel du Quercy, que este año cumple cien años, es un edificio cargado de anécdotas y personajes históricos. Desde 1926, cuando Jules Vertès adquirió el lugar en una subasta a pesar de no tener dinero, la familia ha estado al frente. “Era un charrón y decidió comprarlo sin tener un céntimo; tuvo seis meses para pagar”, recuerda su hijo Robert, de 90 años, un testigo privilegiado de este legado.
Un periodo de transformación en los años ’20
Desde su inauguración, el local era ya un hotel-restaurant. En los años 20, la popularidad del automóvil no estaba generalizada. “Los días de feria, el establecimiento se llenaba de comerciantes que venían a pasar la noche y celebraban”, añade Robert, mencionando el esfuerzo de su madre y abuela en la cocina mientras la fiesta continuaba.
La Segunda Guerra Mundial: un capítulo crucial
La Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después para el Hôtel du Quercy. “Conocimos tanto a los maquis como a los soldados alemanes”, sostiene Robert. Durante este periodo turbulento, el padre de Robert ayudó a un joven coiffeur que estaba huyendo de los nazis, salvando su vida al mentir sobre su paradero. No obstante, la familia sufrió pérdidas, como la deportación del hermano de Robert a Checoslovaquia donde contrajo tuberculosis.
Grandes banquetes y personajes célebres
Tras la guerra, el Hôtel du Quercy se convirtió en el centro de grandes banquetes durante las décadas de 1960 y 1970, donde personalidades como Georges Pompidou y François Mitterrand fueron huéspedes. “Era un lugar de encuentro para los influyentes de la época”, comenta Robert, destacando cómo el hotel ha sido testigo de cambios sociopolíticos en Francia.
Reviviendo el Hôtel du Quercy en la actualidad
Hoy en día, Alain Vertès, el hijo de Robert y cuarto en la línea directa de propietarios, busca revivir el hotel. Luego de una década de cierre tras la muerte de su hermano, Alain tomó la decisión de retomar el legado familiar. Aunque el lugar ha permanecido en su estado original, “hoy tenemos renovaciones que realizar, pero todo cumple con las normas”, admite.
El hotel abrirá sus puertas del 30 de abril al 2 de mayo para una serie de eventos temáticos de los años locos, reviviendo el espíritu de la época dorada del jazz, una manera de reconectar con una rica historia familiar y cultural.



