Bourg-en-Bresse y su hazaña en la Eurocopa de baloncesto
Bourg-en-Bresse se ha consagrado como campeón de la Eurocopa al vencer al favorito, Besiktas, con un marcador de 73-71. Esta victoria, lograda el 28 de abril en su casa, marca un hito en la historia del club, que ha alcanzado por primera vez un trofeo europeo, después de haber caído en la final de 2024.
Un paso firme hacia el triunfo
Dos años después de perder la oportunidad de consagrarse ante el Paris Basketball, Bourg-en-Bresse, liderado por Adam Mokoka –quien anotó 17 puntos y capturó 10 rebotes–, no dejó escapar esta ocasión. El club francés dominó a Besiktas a lo largo de las dos partidas, habiendo ganado 72-60 en el partido de ida gracias a una defensa sólida que limitó las opciones ofensivas del equipo turco.
Un nuevo capítulo en la historia del baloncesto francés
Con este triunfo, Jeunesse Laïque de Bourg-en-Bresse (la “Jeu”) se convierte en el tercer club masculino francés en alcanzar la cima de la Eurocopa, uniéndose a Mónaco y París. Este éxito también les ha asegurado un lugar en la próxima Euroliga, aunque el foco principal para el equipo de Frédéric Fauthoux, entrenador desde 2022, y sus 3,500 fanáticos es el logro de este histórico título.
La atmósfera en Ekinox
El ambiente durante el partido fue electrizante. Los seguidores adornaron el estadio Ekinox con banderas a cuadros blanco y rojo. Antes del inicio, un tifo inspirador que parodió la portada de la famosa historieta “Tintin, Objectif Lune” se mostraba en las gradas, animando a los jugadores a “escribir la Historia”. Efectivamente, lo lograron en un partido lleno de emociones y momentos decisivos, con Mokoka brillando en la cancha.
Un inicio fulgurante
El primer cuarto fue un auténtico espectáculo. Kevin Kokila, quien había sido parte de la final perdida en 2024, encabezó un inicio brillante, llevando a su equipo a una ventaja de diez puntos (23-13). Sin embargo, a medida que transcurría el partido, Bourg-en-Bresse enfrentó momentos difíciles, con varios jugadores acumulando faltas y Besiktas recuperando terreno, liderados por el centro croata Ante Zizic (14 puntos, 8 rebotes).
El papel estelar de Adam Mokoka
Mokoka fue sin duda el héroe de esta final. En un momento crucial, logró un triple que calmó la inquietud de su equipo. A pesar de que Zizic complicaba las cosas al inicio del tercer cuarto, el equipo se mantuvo firme y, tras un espectacular mate y un tiro libre de Mokoka, logró restablecer su ventaja.
En los últimos minutos, con el marcador empatado (71-71) y solo 15 segundos en el reloj, Mokoka se convirtió en el protagonista indiscutible. Su canasta decisiva no solo le valió los vítores de “MVP” desde las gradas, sino que también selló la victoria ante un público extasiado por el logro.
Un crecimiento notable
Este título europeo no solo simboliza un triunfo en la cancha, sino que también refleja la evolución del club. Fundado en 2017, Bourg-en-Bresse ha pasado de jugar en divisiones inferiores a ser un competidor fuerte en el baloncesto francés, con dos finales de Eurocopa en tres años y un elenco que ha enfrentado grandes desafíos tras perder a 10 de sus 11 jugadores clave en 2025.
Bourg-en-Bresse ha escrito un nuevo capítulo en su historia y se posiciona como un firme contendiente en el panorama del baloncesto europeo. Con la mira puesta en futuros éxitos, el equipo espera seguir haciendo historia en las competiciones venideras.


