
La lucha por una IRM en el CHIC Castelsarrasin-Moissac
Durante la reciente asamblea general de la asociación de usuarios del Centro Hospitalario Intercomunal (CHIC) de Castelsarrasin-Moissac, se presentó un exhaustivo balance de actividades. Con un enfoque en el desarrollo del hospital, los voluntarios se han propuesto un objetivo ambicioso: obtener financiamiento para una máquina de Resonancia Magnética (IRM) con un costo estimado de 1,5 millones de euros.
Motivación y objetivos claros
La asamblea, realizada el 23 de abril, estuvo marcada por un fuerte sentido de determinación. Daniel Botta, presidente de la asociación, expresó que decidieron postergar el informe para evitar cualquier uso político. La reunión fue un espacio abierto al público que reflejó la constante motivación de los voluntarios por mejorar los servicios hospitalarios.
El objetivo más inmediato es lograr que se instale una IRM en el hospital. “Es realmente esencial que la oferta se amplíe en el territorio, y sobre todo que este tipo de dispositivo esté presente en un hospital público”, subrayó Botta, resaltando la importancia de atender las necesidades médicas de la comunidad.
Apoyo local y viabilidad del proyecto
El impulso para conseguir este equipo cuenta con el respaldo de los alcaldes de Moissac y Castelsarrasin. Botta informó que han contactado en varias ocasiones al director general de la ARS Occitanie. Además, el hospital cumple con todos los criterios necesarios para obtener la IRM, ya que tiene derecho a cuatro herramientas de imagen, de las cuales solo posee tres.
“Este proyecto es totalmente realizable”, afirmó con confianza Botta, lo que resalta la viabilidad y necesidad de una mayor inversión en el sector salud de la región.
Un rol vital en la vida de los EHPAD
Más allá de las cuestiones técnicas, la asociación de usuarios desempeña un papel crucial en la vida social de los EHPAD (Establecimientos de Hospitalización de Larga Duración). En estos centros, una docena de voluntarios se dedican a la atención de 325 residentes, organizando actividades desde cocina y jardinería hasta talleres de costura y salidas culturales.
“Estamos muy atentos al bienestar de los residentes”, comentó Botta. Esta dedicación se refleja en el financiamiento de estas actividades, que se asegura gracias a las contribuciones de los miembros de la asociación.
Defensa de los derechos de los pacientes
La asociación cuenta con seis Representantes de Usuarios (RU) que participan activamente en comités clave como el de lucha contra infecciones nosocomiales y la comisión de usuarios. “No en todos los centros hospitalarios se toma en cuenta la opinión de los usuarios, aquí realmente nos escuchan”, expresó Botta, reafirmando el compromiso de la asociación en la defensa de los derechos de los pacientes.
Llamado a la acción
A pesar de los logros, hay un desafío que enfrentar: una ligera disminución en el número de voluntarios. La asociación ha lanzado un llamado a quienes deseen unirse y fortalecer el consejo administrativo, con el objetivo de seguir haciendo oír la voz de los pacientes ante los decisores. Con el esfuerzo conjunto de la comunidad, el sueño de contar con una IRM en el CHIC Castelsarrasin-Moissac está más cerca de convertirse en realidad.




