Demi Vollering conquista Liège-Bastogne-Liège: un triunfo en solitario
Demi Vollering ha dejado su huella en la historia del ciclismo femenino al ganar la Doyenne de las Clásicas, Liège-Bastogne-Liège, por tercera vez. Esta victoria, lograda el domingo en Bélgica, la convierte en la primera ciclista en alcanzar este hito en la competición. Vollering, quien lucía el maillot de campeona de Europa, reafirma su dominio tras sus triunfos anteriores en 2021 y 2023. Además, este es su segundo logro de la semana, ya que también se impuso en la Flèche Wallonne.
La decisiva Côte de la Redoute
Como es habitual, la Côte de la Redoute fue el punto crucial de la carrera. Vollering lanzó un ataque contundente a 34 km de la meta, dejando atrás a todas sus competidoras. Su estrategia fue clara: gestionar su esfuerzo tras la escalada decisiva. Al final, cruzó la línea de meta con una impresionante ventaja de 1’28” sobre sus seguidoras. La holandesa Puck Pieterse se llevó el segundo puesto en un emocionante sprint, seguida de cerca por Kasia Niewiadoma y Anna van der Breggen.
Un día para olvidar para Pauline Ferrand-Prévot
La jornada no fue favorable para Pauline Ferrand-Prévot, quien es normalmente una figura destacada en estas competiciones. La ciclista francesa tuvo un mal desempeño y se descolgó desde el primer ataque de Vollering en la Côte de la Redoute. Su rendimiento no fue el esperado, lo que la llevó a finalizar en la 22ª posición, a 5 minutos de la ganadora.
Desempeño por debajo de lo habitual
Ferrand-Prévot no solo terminó lejos del podio, sino que también fue superada por su media hermana, Axelle Dubau-Prévot, quien culminó en la 10ª posición. Este resultado es un claro contraste con los estándares de la ciclista, que ha demostrado un alto nivel de competitividad en años anteriores. La ganadora del Tour de Francia de 2025 todavía deberá esperar para hacer su primera aparición en el podio esta temporada.
Reflexiones finales
La Doyenne de las Clásicas este año ha mostrado una vez más el excepcional talento de Demi Vollering y la capacidad de las ciclistas para deslumbrar al público. Con tres victorias en su haber, Vollering no solo solidifica su lugar en la historia del ciclismo femenino, sino que también establece un nuevo estándar para las futuras competidoras. Por otro lado, la actuación de Ferrand-Prévot subraya la naturaleza impredecible y competitiva del ciclismo, dejando abierta la posibilidad de un regreso triunfal en las próximas competiciones.


