Muerte del Ministro de Defensa de Mali: Un Golpe al Corazón de la Junte
Detalles de la Trágica Ataque
El ministro maliense de Defensa, Sadio Camara, uno de los principales líderes de la junte que ha estado en el poder desde 2020, fue asesinado en un ataque llevado a cabo por la rama sahariana de Al-Qaïda en su residencia cerca de Bamako. Según fuentes gubernamentales y militares, la noticia fue confirmada por la familia del ministro.
Durante el ataque en Kati, se informó que Sadio Camara murió junto a su segunda esposa. Un familiar expresó su dolor, mencionando que “hemos perdido un ser muy querido; el ministro de Defensa ha caído en el campo del honor”. La residencia del ministro fue prácticamente destruida por una fuerte explosión, mientras que su equipo negó los rumores de que estuviera herido.
Un Aumento de la Violencia en Mali
Mali ha estado sumido en conflictos y violencia yihadista durante más de diez años. Sin embargo, los ataques recientes del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), aliado de Al-Qaïda, y del movimiento rebelde Frente de Liberación de Azawad (FLA), marcan un nuevo nivel de agresión. Desde el amanecer del sábado, los enfrentamientos entre las fuerzas armadas maliense y los atacantes se intensificaron, no solo en Kati, sino también en otras localidades del país como Kidal, Gao y Sévaré. El gobierno reportó al menos 16 heridos entre civiles y militares.
La Ausencia del Líder de la Junte
Desde el inicio de estos ataques, el general Assimi Goïta, líder de la junte, no ha hecho apariciones ni comentarios. Según una fuente de seguridad, fue exfiltrado de Kati y se encuentra en un lugar seguro, aunque su silencio ha generado incertidumbre y cuestionamientos entre los observadores.
Reapertura de Enfrentamientos
Los combates continuaron hasta el domingo, especialmente en Kidal y Kati, donde el ejército maliense, apoyado por mercenarios rusos, se vio envuelto en intensos enfrentamientos. Tanto el JNIM como los rebeldes touaregs afirmaron haber alcanzado un acuerdo que facilitaría la salida de las tropas rusas de Kidal, un área que afirman controlar completamente.
Un “Trabajo Duro” de los Rebeldes
El FLA ha declarado que controla varias posiciones en la región de Gao y confirma que Kidal, bastión de la rebelión touareg, ha sido recuperada tras intensos combates. En Kati, continuaron los “disparos esporádicos”, lo que sugiere que la situación sigue siendo tensa.
En un comunicado emitido el sábado, el JNIM proclamó su “victoria” y atribuyó el éxito de los ataques a una “coordinación ardua” con sus “hermanos” del FLA. Se responsabilizó de asaltos que tenían como objetivo varios puntos estratégicos, incluyendo la residencia del presidente Goïta y sitios militares en Kati.
Conclusión
La muerte de Sadio Camara y el aumento de la violencia marcan un punto crítico en la inestable situación política de Mali. La combinación de ataques coordinados por grupos rebeldes y la incertidumbre sobre la respuesta de la junte conducen a un futuro incierto para el país, que lleva años luchando por la paz y la estabilidad.

