
Un nuevo chewing-gum para combatir el cáncer de boca
Investigadores de la Universidad de Pensilvania han desarrollado un innovador chewing-gum que promete ser más que un simple producto para refrescar el aliento. Este chicle, fabricado a partir de frijoles genéticamente modificados, tiene el potencial de reducir la presencia de micro-organismos vinculados al cáncer de cabeza y cuello.
El desafío del cáncer en la boca
El carcinoma de células escamosas en la cabeza y el cuello es uno de los tipos de cáncer más comunes y puede resultar agresivo. Según el Dr. Henry Daniell, de la Facultad de Medicina Dental de la Universidad de Pensilvania, el pronóstico de este cáncer suele ser sombrío, especialmente cuando se detecta en etapas avanzadas. En 2022, el cáncer de labios y cavidad bucal fue el séptimo más común y mortal entre adolescentes y adultos jóvenes.
Los micro-organismos peligrosos
El equipo de investigación se centró en tres micro-organismos cruciales que empeoran el pronóstico de este tipo de cáncer: el virus del papiloma humano (VPH), el cual ha visto un aumento notable en los casos de cáncer orofaríngeo, y dos bacterias específicamente nocivas, Porphyromonas gingivalis y Fusobacterium nucleatum. Estas bacterias no solo contribuyen a la progresión de la enfermedad, sino que también pueden hacerlo incluso tras intervenciones quirúrgicas.
¿Cómo funciona el chewing-gum?
La idea inicial del equipo fue utilizar un chewing-gum elaborado a partir de frijoles lablab, que contienen una proteína antivirales llamada FRIL. Las pruebas iniciales mostraron que los extractos de este “chewing-gum de frijol” lograron reducir la carga viral del VPH en un impresionante 93% en la saliva de los participantes.
Modificación genética para mayor eficacia
Sin embargo, los investigadores fueron más allá y modificaron genéticamente el chewing-gum para que incluyera una molécula antibacteriana conocida como protegrina. Este enfoque resultó sorprendente: con solo una dosis, los niveles de las bacterias perjudiciales se redujeron a casi cero. A diferencia de la radioterapia, que también afecta a las bacterias beneficiosas de la boca, el nuevo chewing-gum no tiene este efecto negativo, manteniendo intacta la microbiota oral saludable.
Perspectivas y futuro de la investigación
Los resultados de este estudio han llevado a los investigadores a señalar la importancia de continuar con ensayos clínicos. Como concluyen los autores, este chewing-gum podría ser un complemento eficaz a los tratamientos actuales, además de tener un uso preventivo para detener la infección y transmisión de estos micro-organismos.
La lucha continua contra el cáncer oral
La posibilidad de usar un producto cotidiano como un chewing-gum para ayudar a combatir un tipo de cáncer tan devastador abre un nuevo camino en el ámbito de la oncología. La investigación en este campo sigue siendo crucial, y el desarrollo de nuevas herramientas y tratamientos es vital para mejorar la salud pública y reducir el impacto del cáncer de boca en la población.
Este avance también destaca la importancia de la genética en la medicina moderna, demostrando cómo la biotecnología puede ofrecer soluciones innovadoras a problemas de salud complejos. La combinación de la ciencia y la funcionalidad en productos de consumo, como este chewing-gum, podría cambiar la manera en que enfrentamos enfermedades graves en el futuro.



