
Captura de video en un criadero de cerdos en Kergrist, cerca de Pontivy, Bretaña.
Denuncias por maltrato animal en un criadero en Bretaña
Un criadero de cerdos en el departamento de Morbihan ha sido objeto de una demanda presentada el 23 de abril por la organización animalista L214. La denuncia se basa en imágenes filmadas en febrero que revelan la práctica de castración sin anestesia, prohibida en Francia desde 2022. Además, se documentaron casos en los que algunos lechones fueron “lanzados” al suelo al ser considerados demasiado débiles.
“Lo que muestran las imágenes es una infracción penal que puede acarrear penas por maltrato grave”, afirmaron desde L214. A pesar de las graves denuncias, el criadero, ubicado en Kergrist, no ha querido emitir comentarios al respecto.
Condiciones inaceptables en el criadero
La denuncia también incluye acusaciones de que en el criadero se han dejado “cadáveres en estado de descomposición” entre los animales vivos y que hay “garrugas gravemente heridas” en corrales cubiertos de estiércol. L214 ha solicitado, mediante una denuncia formal al Fiscal de Lorient, una intervención inmediata de los servicios veterinarios de Morbihan.
Inspección estatal y hallazgos
El 17 de abril, los servicios del Estado llevaron a cabo una inspección en esta explotación. Según un comunicado de la prefectura de Morbihan, se encontraron irregularidades que llevaron a una “avisos de custodia en relación con las normas de protección animal”, aunque aún no hay razones que justifiquen el cierre inmediato del lugar.
Responsabilidad de la cooperativa Eureden
L214 ha criticado también a la cooperativa Eureden, que se asocia con marcas como d’aucy y Paysan Breton, por asesorar al criadero y comercializar su producción. Según la organización, Eureden “se presenta como una entidad comprometida con el bienestar animal, contradiciendo la realidad mostrada en nuestra investigación”.
Con más de 485 criadores asociados y más de 1,3 millones de cerdos comercializados anualmente, L214 considera que Eureden tiene “una responsabilidad significativa en el mantenimiento de un sistema que causa sufrimiento intenso y diario a los animales”.
Demandas de cambios estructurales
La organización exige que la cooperativa adopte un conjunto de reglas mínimas que prohíban el uso de jaulas individuales para las cerdas y la práctica de mutilaciones, incluida la castración sin anestesia. En marzo de 2025, Inaporc, que representa a los profesionales del sector porcino en Francia, consideró que implementar tales requisitos sería “totalmente imposible” para los criadores, argumentando que implicaría destruir y reconstruir toda la infraestructura del sector porcino nacional con un costo estimado superior a 7,7 mil millones de euros.




