
¿Qué es el trastorno disfórico premenstrual (TDPM)?
El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una forma severa del síndrome premenstrual (SPM). Se caracteriza por síntomas tanto psicológicos como emocionales que pueden afectar significativamente la vida diaria de las mujeres que lo padecen. Se estima que entre el 3% y el 8% de las mujeres en edad fértil sufren de este trastorno, el cual se puede manifestar en ciclos regulares.
Reconocimiento del TDPM en la medicina
El TDPM está reconocido en dos importantes clasificaciones médicas: el DSM-5 y el CIM-11. Según el Dr. Olivier Marpeau, ginecólogo especialista, el TDPM es “el SPM en modo extremo”. Este trastorno es el resultado de una hipersensibilidad cerebral a las fluctuaciones hormonales normales, influenciada por factores genéticos, neurobiológicos y ambientales.
Síntomas del TDPM
Los síntomas del TDPM son más intensos que los del SPM y pueden incluir:
- Ansiedad.
- Ánimo depresivo.
- Inestabilidad emocional, como cambios bruscos de humor.
- Irritabilidad y cólera.
- Pérdida de interés en actividades habituales.
- Dificultades de concentración.
- Fatiga extrema.
- Alteraciones del sueño.
- Cambios en el apetito.
- Síntomas físicos similares a los del SPM.
- Sentimiento de estar abrumada.
¿Cómo evaluar los síntomas?
Es recomendable llevar un seguimiento del ciclo menstrual para evaluar la gravedad del TDPM. El Dr. Marpeau sugiere llevar un diario de síntomas durante al menos dos ciclos menstruales. Esto ayuda a identificar patrones y determinar si los síntomas son lo suficientemente graves como para interferir con la vida diaria. Se diagnostica TDPM cuando al menos cinco de los once síntomas aparecen en la última semana de la fase lútea hasta los primeros días de la fase folicular.
Tratamiento del TDPM
El tratamiento del TDPM suele requerir la intervención de un profesional de la salud, que puede ser un ginecólogo o un psiquiatra. Los tratamientos pueden incluir medicamentos como antidepresivos o anticonceptivos hormonales, que ayudan a regular las fluctuaciones hormonales. Además, el cambio en el estilo de vida puede ser beneficioso:
- Realizar ejercicio regularmente.
- Suplementar la dieta con magnesio, calcio y vitamina B6.
- Priorizar el sueño adecuado.
- Limitar ingesta de cafeína, alcohol y azúcares.
- Practicar técnicas de relajación.
En formares severas y resistentes al tratamiento, se puede considerar una intervención quirúrgica, como la ooforectomía (extirpación de ovarios), aunque este paso se debe tomar con precaución y siempre bajo la supervisión médica adecuada.
El TDPM, aunque poco conocido, puede ser debilitante, y es fundamental que las mujeres que lo experimenten busquen ayuda profesional adecuada para mejorar su calidad de vida.



