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A défaut d’une loi pour le grand âge, le plan (au rabais) du gouvernement (photo d’illustration)
• Antes de ser elegido, Emmanuel Macron prometió una ley sobre el envejecimiento, pero no se ha concretado.
• La ministra encargada de las personas mayores anunció que una conferencia nacional sobre autonomía se celebrará en septiembre y luego cada tres años.
• La conferencia tiene como objetivo abordar el envejecimiento, pero no satisface las expectativas del sector que demanda una ley plurianual.
El Compromiso Olvidado de Macron
Desde el inicio de su mandato, Emmanuel Macron mostró interés en el envejecimiento demográfico de Francia, prometiendo una ley “Grand âge”. Sin embargo, esta iniciativa ha quedado en el aire. En lugar de una legislación sustancial, el gobierno optó por presentar una conferencia nacional sobre la autonomía que, aunque bien intencionada, no aborda adecuadamente las demandas del sector.
La Nueva Conferencia Nacional
El 18 de abril, la ministra de Autonomía y Personas con Discapacidades, Camille Galliard-Minier, anunció la creación de esta conferencia, que se celebrará cada tres años. Su objetivo es establecer “un camino claro para los próximos años” en términos de prevención, atención domiciliaria y apoyo a los cuidadores. Sin embargo, la falta de un marco legal pluri-anual ha dejado a muchos en la comunidad de mayores con un sentimiento de insatisfacción.
Un Balance Deficiente para los Seniors
En su campaña de reelección en 2022, Macron no mencionó su promesa anterior sobre la ley para mayores. Se comprometió simplemente a facilitar el envejecimiento en el hogar y mejorar las condiciones en las residencias para personas mayores, especialmente tras los escándalos de maltrato como el revelado por el libro “Los Fossoyeurs”. En abril de 2023, se presentó una propuesta de ley denominada “bien envejecer”, aunque su implementación ha demostrado ser inadecuada.
Descontento y Propuestas Fallidas
A pesar de ser impulsada por la mayoría en la Asamblea, la propuesta carecía de contenido efectivo. Monique Iborra, co-raportadora de la ley, se retiró denunciando la falta de medidas. Aunque la ley fue promulgada en abril de 2024, su impacto ha sido mínimo con solo 76% de los decretos necesarios implementados hasta ahora.
Retrasos Alarmantes
Las múltiples demoras relacionadas con el “plan Grand âge” han generado preocupaciones entre los profesionales del sector. Se estima que la población de personas mayores en situación de dependencia alcanzará los cuatro millones para 2050, una situación que requiere urgentemente entre 150,000 y 200,000 trabajadores adicionales para ofrecer atención básica.
Aplicación de Planes en Territorios
Frente a las críticas, la ministra Galliard-Minier ha asegurado que el plan “ya se está aplicando en los territorios”, sugiriendo que se requiere un “plan de acción”. Sin embargo, esto plantea dudas sobre la posibilidad de desarrollar una legislación más robusta, especialmente con un parlamento saturado y la cercanía del fin del mandato presidencial.
La falta de un compromiso firme y tangible para abordar el envejecimiento en Francia seguirá siendo un tema de preocupación, dejando a un sector esencial esperando una solución real y efectiva.



