La Controversia del Príncipe William y el Alquiler de la Prisión de Dartmoor
El príncipe William ha sido protagonista de una intensa polémica en el Reino Unido, tras conocerse que ha recibido 2,5 millones de libras (casi 2,9 millones de euros) como propietario de la prisión de Dartmoor, que ha estado cerrada desde 2024. Esta situación ha suscitado interrogantes sobre la gestión de propiedades de la familia real y ha puesto en tela de juicio el uso de fondos públicos.
La Prisión de Dartmoor: De Centro Penal a Edificio Abandonado
La prisión de Dartmoor, ubicada en el suroeste de Inglaterra, fue cerrada en 2024 debido a la detección de altos niveles de radón, un gas tóxico asociado con el cáncer de pulmón. Desde entonces, el inmueble ha quedado deshabitado y ha sido invadido por una variedad de fauna como ratas, palomas y murciélagos, que han encontrado refugio en sus estructuras deterioradas.
A pesar de que la prisión no alberga a ningún preso, el contrato de alquiler ha continuado vigente, generando un ingreso anual de 1,5 millones de libras. Esto plantea la cuestión de la sostenibilidad económica de mantener un inmueble sin uso y cuya seguridad y mantenimiento se han convertido en responsabilidad del Estado.
Costes y Gastos Asociados: ¿Quién Paga la Cuenta?
Los gastos de mantenimiento y seguridad de la prisión ascienden a unas estimaciones de 4 millones de libras (aproximadamente 4,6 millones de euros) al año. Si se considera el tiempo restante del contrato, se calcula que el contribuyente podría tener que desembolsar hasta 68 millones de libras (78 millones de euros) hasta que expire el contrato en 2033. Esto ha generado críticas relacionadas con el uso de recursos de los contribuyentes en propiedades privadas de la realeza.
El Duché de Cornualles, del cual el príncipe William es el propietario, ha evadido proporcionar claridad sobre la parte imponible de estos ingresos, defendiendo que el contrato se negoció bajo condiciones comerciales estándar y que se mantienen en contacto con el Ministerio de Justicia en relación con el futuro del sitio.
El Escándalo de los “Duchy Files” y su Impacto en la Familia Real
Este episodio no se presenta en un vacío. Ya en 2024, el escándalo de los “Duchy Files” reveló que tanto el rey Carlos III como el príncipe William estaban percibiendo millones en ingresos por la facturación de uso de tierras a diversas instituciones como el ejército y escuelas. Aunque los royales han dicho que han renunciado a esos ingresos, la continuidad del alquiler de la prisión de Dartmoor ha ensombrecido su reputación.
William, al igual que su familia, se enfrenta a un compromiso tributario significativo, aunque a menudo se le critica por no revelar la cantidad exacta que paga al Estado, algo que su padre, Carlos III, solía hacer.
Conclusión: Una Situación Complicada
La gestión de la prisión de Dartmoor por parte del príncipe William pone de manifiesto numerosos problemas relacionados con la transparencia fiscal y el uso de dinero público. Mientras tanto, la situación sigue evolucionando y despierta preguntas sobre la gestión del patrimonio real y la responsabilidad de la familia real hacia los ciudadanos que representan. La controversia no solo afecta al príncipe William, sino que también plantea serias dudas sobre la estructura y el futuro de la monarquía británica en un clima de creciente escrutinio público.

