
PASCAL POCHARD CASABIANCA / AFP
Nicolas Sarkozy y Claude Guéant en un desplazamiento en Córcega en abril de 2012. En este proceso, se enfrentan sobre la circulación de información relacionada con el financiamiento libio de 2007.
El juicio por el financiamiento libio
El 14 de abril marcó el decimotercer día del juicio en apelación relacionado con presuntos financiamientos libios en la campaña presidencial de 2007. Este polémico caso ha cobrado relevancia debido a las acusaciones que enfrenta Nicolas Sarkozy, ex presidente de Francia, quien ha negado categóricamente los cargos. Aunque Claude Guéant, ex secretario general del Elíseo, está ausente por problemas de salud, su abogado ha leído una declaración que refuerza su defensa en medio de las acusaciones.
Defensa de Guéant
El abogado de Guéant, Me Philippe Bouchez El Ghozi, ha condenado las acusaciones severas sobre la integridad de su cliente, manifestando que estas han causado una “profunda herida” en él. En su atestación, Guéant se defiende de cualquier implicación en flujos financieros, afirmando: “nunca en mi vida he recibido ni solicitado dinero de nadie. Sugerirlo es grave“.
A pesar de las exoneraciones de Guéant, la investigación sugiere que él podría haber facilitado contactos con intermediarios libios, jugando un papel crucial en el financiamiento de la campaña. Sin embargo, él continúa desmintiendo tales preocupaciones.
Las versiones contrapuestas
Sarkozy, a lo largo de las audiencias, ha enfatizado varios elementos del caso que asegura haber descubierto en el curso del procedimiento. Expresó su incomodidad en la corte con hechos que no vincula a su función y ha desviado la responsabilidad hacia sus colaboradores, particularmente Guéant. Esta defensa ha sido contestada por el abogado de Guéant, quien critica a Sarkozy por especular sobre su cliente mientras se niega a aceptar las hipótesis que lo involucran.
Los intercambios sobre información clave
En su declaración, Guéant también aborda episodios clave del caso, refiriéndose a interacciones con funcionarios libios. Él sostiene haber actuado dentro de un marco conocido y asegura haber mantenido a Sarkozy informado sobre ciertos movimientos. Recuerda un instante particular en 2007 durante un viaje oficial, donde el presidente le pidió revisar información sobre Abdallah Senoussi, el cuñado de Muamar Gadafi.
Abdallah Senoussi, una figura prominente dentro del régimen libio, había sido condenado por involucrarse en el atentado del vuelo DC-10 de UTA, lo que ha generado sospechas sobre posibles concesiones políticas detrás de sus encuentros con Sarkozy. Por otro lado, Sarkozy desestima esta versión, sosteniendo que no estaba al tanto de tales elementos y manifestando sorpresa ante la evidencia presentada en el juicio, aunque al mismo tiempo reconoce las capacidades profesionales de su ex colaborador.




