
Directora de una empresa de pompas fúnebres en Montauban, Sabrina Beringuier-Salhi representó a la antigua región de Midi-Pirineos en el concurso nacional de Miss Curvy, que se celebró el pasado sábado en las Landas. Su discurso sobre la tolerancia dejó huella.
Un Éxito Inspirador
Sabrina Beringuier-Salhi, de 34 años, ha sido elegida primera dama de honor del concurso Miss Curvy, una plataforma que celebra la belleza de las mujeres con curvas. Este evento tuvo lugar el 11 de abril de 2026 en el cabaret “Le Mirage”, cerca de Mimizan. Con gran nerviosismo, Sabrina recuerda cómo, a pesar del temor a caer o fallar en las coreografías, decidió disfrutar de la experiencia: “Profita, eso no pasa todos los días. Intenté ser auténtica y eso funcionó”, comenta.
Preparación Intensa
La semana previa al evento fue intensa. Sabrina y las otras participantes se entrenaron juntas, realizando sesiones de ejercicio, ensayos y shootings fotográficos. “No es un concurso simple; requiere mucha disciplina”, afirma. El momento más desafiante fue el ensayo de los trajes de baño, un reto emocional para las mujeres que han enfrentado cambios en sus cuerpos. Con orgullo, Sabrina comparte: “Aunque al principio no me sentía hermosa, al final, disfruté cada momento”.
La Experiencia de Sororidad
La experiencia de Sabrina no solo se basa en la competencia. Durante el concurso, se vivió un verdadero sentido de sororidad. “Si alguna se caía o se rompía un zapato, todas nos ayudábamos. Así no habría conflicto ni competencia desleal”, comenta. Sabrina enfatiza que cada una de las dieciocho mujeres se ha mantenido unidas, formando lazos que perdurarán. En su discurso, subrayó la importancia de la aceptación de las diferencias: “Quiero ayudar a quienes piensan que ser diferente es una debilidad”.
Mujeres que Inspiran
Sabrina comparte que Miss Curvy ha transformado su vida. “He superado mis límites en danza y deporte. Ahora me amo y me siento única. Aunque soy activa en redes sociales, siempre luché contra mi inseguridad. Gracias a esta aventura, me siento en mi lugar”, revela.
Este concurso va más allá de ser un evento de belleza; es una celebración de la aceptación personal, un esfuerzo por empoderar a mujeres que todavía no se atrevan a mostrar su auténtica belleza.
Un Trío de Poder
Después de un mes de votaciones y deliberaciones del jurado, Natacha, Miss Curvy Picardía, se coronó ganadora. Junto a ella, Sabrina y Amandine, Miss Curvy Centro, celebran su elección como un trío de representantes de las curvas en Francia, comprometidas a promover valores de tolerancia, humanidad y aceptación propia.
Sabrina concluye: “Estamos aquí para defender no solo la diversidad en la figura, sino también la humanidad y la benevolencia. Juntas, somos más fuertes”.



