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Cette ville s’inquiète après des attaques de goélands coordonnées en pleine chasse aux œufs de Pâques. Photo d’illustration.
Inverness: Una ciudad en alerta
En Inverness, la capital de las Highlands escocesas, la tranquilidad ha sido interrumpida por un problema creciente: los goélands. Situada entre el Loch Ness y el mar del Norte, esta ciudad enfrenta una situación preocupante. Los goélands han comenzado a mostrar un comportamiento agresivo, atacando a los viandantes, incluso en eventos familiares como la caza de huevos de Pascua.
Incidentes recientes durante la caza de huevos de Pascua
Durante un evento de caza de huevos, la diversión se vio empañada por dieciséis incidentes que involucraron ataques de goélands. El BBC informó que estos pájaros no solo sobrevolaban a los asistentes, sino que atacaban de forma coordinada, dirigiéndose específicamente a los niños y ocasionando lesiones en algunos casos.
Identificando “zonas de riesgo”
Las autoridades han comenzado a tomar medidas para enfrentar este problema. Han lanzado una campaña llamada “GULL WATCH” que invita a los residentes a reportar cada ataque. El objetivo es identificar “zonas a riesgo” donde los incidentes son más frecuentes. Sin embargo, es importante recordar que los goélands son una especie protegida bajo la ley británica, lo que impide que se les capture o lastime.
Consideraciones sobre la convivencia
Aparte de la agresividad de los goélands, el problema radica en cómo los humanos conviven con ellos. Durante la época de reproducción, que se extiende de primavera a verano, los goélands se vuelven más defensivos cerca de sus nidos. Por esta razón, se aconseja no alimentar a estas aves ni dejar residuos que puedan atraerlas.
Desafíos y soluciones en Inverness
Los representantes del área comercial de Inverness han expresado su frustración por las nuisances causadas por los goélands, especialmente por el ruido y los desechos dejados por ellos. Sin embargo, su presencia se ha vuelto parte del paisaje urbano, junto a la lluvia y las tradicionales fachadas de piedra.
Opciones para mejorar la convivencia
Existen varias soluciones para minimizar las molestias. Los edificios pueden instalar picos anti-pájaros en los aleros y cornisas para evitar que los goélands se establezcan en estos lugares. Además, se pueden utilizar redes para disuadir la anidación. El enfoque más efectivo, sin embargo, puede ser aceptar que la ciudad costera pertenece tanto a los humanos como a las aves.




