El Surgimiento de la Misión “Epic Fury”
La operación “Epic Fury” se gestó en un contexto de creciente presión internacional y tensiones geopolíticas. Según el libro *Cambio de Régimen: Al Corazón de la Presidencia Imperial de Donald Trump*, dos periodistas del New York Times reconstruyeron las reuniones claves que llevaron a la decisión de Estados Unidos de involucrarse en un conflicto armado contra Irán el 28 de febrero.
Un Plan para Convencer
El 11 de febrero, el Primer Ministro israelí, Benyamin Netanyahou, llegó a la Casa Blanca. Durante meses, había estado presionando para una ofensiva contra el régimen de Teherán. En una reunión secreta en la Situación de Crisis de la Casa Blanca, presentó un plan detallado a Trump para llevar a cabo un ataque conjunto.
La Presentación de Netanyahou
Netanyahou, acompañado de funcionarios del Mossad y de líderes militares israelíes, argumentó que Irán estaba en un punto crítico que permitía un cambio de régimen. Afirmó que un levantamiento popular podría respaldar el derrocamiento del ayatollah Ali Khamenei, quien era percibido como una amenaza existencial para Israel y Estados Unidos.
La Reacción de Trump y su Administración
Donald Trump, rodeado de líderes de su administración como el Secretario de Estado Marco Rubio y el Secretario de Defensa Pete Hegseth, parecía receptivo. A pesar de las objeciones de su vicepresidente J.D. Vance, que se encontraba en desacuerdo con un conflicto armado, Trump se sintió convencido por la fuerza de los argumentos y la inteligencia israelí.
Dudas y Scepticismo en la Administración
Sin embargo, no todos estaban de acuerdo. El 12 de febrero, durante otra reunión en la Situación de Crisis, los funcionarios expresaron sus reservas sobre la viabilidad de un cambio de régimen. El director de la CIA describió estos planes como “grotescos”. A pesar de las advertencias sobre la logística y los riesgos asociados, Trump seguía siendo optimista sobre la rapidez con la que podría llevarse a cabo la operación.
La Decisión Final
A finales de febrero, las agencias de inteligencia confirmaron que Khamenei se reuniría con altos dirigentes iraníes, lo que los hacía un blanco vulnerable. Netanyahou insistió en que era una oportunidad que no se volvería a presentar. En una última reunión, Vance expresó su oposición, pero finalmente Donald Trump decidió avanzar: “Yo pienso que debemos hacerlo”, declaró.
La Autorización de “Epic Fury”
El 27 de febrero, apenas 22 minutos antes de la fecha límite fijada, Trump oficializó la orden: “La operación Epic Fury está aprobada. Sin cancelaciones. Buena suerte.” Esta decisión marcó un punto culminante en la ya contenciosa relación entre Estados Unidos e Irán, implicando a ambos países en un conflicto que prometía reescribir el mapa geopolítico de la región.
Conclusión
La decisión de Trump de atacar a Irán, a pesar de las dudas y escepticismo de su propio gabinete, demuestra las complejas dinámicas del liderazgo en tiempos de crisis global. “Epic Fury” no solo representa un hito militar, sino también una declaración de intenciones sobre el papel de Estados Unidos en Oriente Medio.
