
AAMIR QURESHI / AFP
El ejército pakistaní patrullando en Islamabad, el 9 de abril de 2026, mientras Pakistán se prepara para acoger discusiones de alto nivel entre representantes estadounidenses e iraníes sobre la guerra en Medio Oriente.
Barricadas, calles desiertas y patrullas armadas: en la «red zone» de Islamabad, la capital de Pakistán, la seguridad ha sido fuertemente reforzada ante las negociaciones muy sensibles que comenzarán el sábado 10 de abril entre Estados Unidos e Irán. La zona, donde se encuentran las embajadas y las principales instituciones del país, es ahora prácticamente inaccesible.
Preparativos para las negociaciones
Desde el jueves, las autoridades han declarado dos días festivos excepcionales y bloqueado las principales vías que llevan a la zona. Cerca del Ministerio de Asuntos Exteriores, un hotel de lujo, el Serena, ha sido desalojado de sus clientes, con planes de albergar a las delegaciones esperadas este fin de semana. Las tensiones son palpables, y las diferencias entre los países prometen negociaciones difíciles.
Delegaciones y expectativas
La Casa Blanca ha anunciado que la delegación estadounidense estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado del emisario especial Steve Witkoff y de Jared Kushner, y el presidente de Estados Unidos se ha mostrado «muy optimista» respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo, a pesar de las grandes diferencias que persisten.
En el bando iraní, la situación es más incierta. La participación del ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghtchi, y del presidente del Parlamento, Mohammad Ghalibaf, aún no ha sido confirmada, después de varios anuncios contradictorios de Teherán.
Temas clave en la agenda
Uno de los puntos más críticos será el futuro del estrecho de Ormuz. Este corredor estratégico tiene un papel vital en el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Irán ha propuesto establecer un mecanismo de «peaje» para los barcos que crucen el estrecho, lo que ha generado tensiones con Estados Unidos, que reitera la importancia de la libre navegación.
Enriquecimiento de uranio
Otro tema central es el «aceptación del enriquecimiento de uranio» por parte de Estados Unidos. Teherán considera este aspecto una línea roja, mientras que Washington ha asegurado que no aceptará tal medida, lo que dificulta aún más las negociaciones.
Demandas militares
Las cuestiones militares también estarán en la mesa, con Irán exigiendo un principio de no agresión y el retiro de las tropas estadounidenses de la región. Por otro lado, Estados Unidos quiere discutir el control de los programas balísticos iraníes, un tema que Teherán se niega a tratar.
El papel de Pakistán
Para facilitar las conversaciones, Pakistán ha formado un equipo de expertos que apoyará a ambas partes en las negociaciones sobre cuestiones de navegación, armamento y más. La paz y la estabilidad en la región dependen de estas discusiones cruciales.




