
NASA / Getty Images via AFP
La cápsula Orion transportando a los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman, junto al canadiense Jeremy Hansen, está programada para aterrizar cerca de San Diego a las 17:07 hora local.
El crucial aterrizaje de Artemis II
Después de realizar un histórico vuelo alrededor de la Luna, los astronautas de la misión Artemis II se preparan para un momento decisivo: el reingreso a la atmósfera terrestre y el amerrizaje previsto para el 10 de abril. Este evento representa un gran reto para la NASA, que necesita que el escudo térmico de la cápsula Orion soporte hasta 2,700 °C durante la reentrada.
Amit Kshatriya, administrador adjunto de la NASA, comentó: “Podremos comenzar a celebrar cuando la tripulación esté segura a bordo del barco de rescate”, subrayando la importancia de este acontecimiento.
Una misión que marca la historia
La misión Artemis II ha llevado a estos astronautas a más de 406,000 km, alcanzando distancias nunca antes logradas por seres humanos. Este viaje de diez días ha sido exento de inconvenientes, por lo que un regreso exitoso marcaría un hito desde la era del programa Apollo en 1972.
Problemas con el escudo térmico
Una etapa crítica del reingreso es el paso por la atmósfera, donde el piloto Victor Glover ha descrito la experiencia como “marcante”. Sin embargo, hay preocupación debido a un problema detectado en un test de vacío en 2022. Durante un ensayo, el escudo térmico mostró alteraciones “de forma inesperada”.
Como resultado, se llevaron a cabo más de cien pruebas para determinar la causa del problema, revelando que una falla en la evacuación de gases había provocado fisuras. A pesar de estos hallazgos, la NASA decidió continuar con el mismo escudo, ajustando la trayectoria para minimizar el impacto en el reingreso.
La ansiedad de la NASA
La decisión de seguir adelante ha generado preocupaciones a niveles altos dentro de la agencia. Jared Isaacman, administrador de la NASA, afirmó: “Voy a pensar en ello sin parar hasta que estén en el agua”. Esto refleja la tensión inherente al riesgo de una misión de esta magnitud.
A pesar de estas inquietudes, la NASA asegura que ha realizado múltiples pruebas y simulaciones para validar la seguridad del proceso de reingreso. Sin embargo, todos contendrán la respiración durante los 13 minutos críticos sin comunicación con la tripulación, mientras la cápsula se desacelera a través de la atmósfera.
El futuro de la exploración espacial
Artemis II es más que una misión de prueba; es un paso hacia el establecimiento de una base lunar y futuras exploraciones de Marte. La NASA tiene como objetivo un alunizaje en 2028, con la intentona de ser pionera antes de otros competidores, como China, que ha fijado su propio objetivo para 2030.




