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Des asociaciones y una eurodiputada ponen en escena un ‘atraco’ para alertar sobre la destrucción anunciada de anticonceptivos destinados a países en desarrollo.
El “atraco” como estrategia de protesta
Utilizando elementos narrativos de una película de atracos, un grupo de activistas ha creado una impactante representación: con pasamontañas de colores y una banda sonora al estilo de James Bond, han anunciado su intención de “atracar” suministros de anticonceptivos. Sin embargo, esta acción no es solo teatral; busca visibilizar la preocupante destrucción inminente de millones de dispositivos financiados por Estados Unidos que actualmente se encuentran bloqueados en Europa.
Motivaciones detrás del acto
En el corazón de esta acción se encuentran varias organizaciones comprometidas con los derechos de las mujeres, como Planificación Familiar, Amnistía Internacional y Médicos del Mundo. La eurodiputada Manon Aubry, del partido LFI, también es parte central de esta estrategia de denuncia, alentando a la audiencia a tomar conciencia sobre lo que ella denomina un “desperdicio” inaceptable.
“Millones de anticonceptivos podrían ser destruidos en Europa a solicitud de Donald Trump, cuando podrían ser distribuidos”, afirma Aubry, quien aclara que esta situación surge tras los recortes presupuestarios que afectaron a un programa de USAID creado durante la presidencia de Joe Biden.
Un problema tangible
Este alarmante escenario implica que hay millones de productos almacenados y bloqueados en Bélgica, con un valor aproximado de 10 millones de dólares. Al respecto, Aubry critica la inacción de los gobiernos europeos y señala que “es una vergüenza que no se haga nada”.
La falta de acción no solo tiene implicaciones económicas, sino que también plantea serias cuestiones de salud pública: “Guardar y destruir estos productos es más costoso que distribuirlos”, añade la eurodiputada.
Limitaciones legales y opciones vacías
A pesar de la urgencia de la situación, el Ministerio de Salud francés ha reconocido que no tiene “ningún poder legal” para requisar estos dispositivos. Varias iniciativas han fracasado, ya que han sido propuestas de compra o redistribución sin éxito.
Presión mediática y política
Frente a esta impasse, las asociaciones buscan mantener la presión tanto mediática como política. La representación del “atraco” es parte de esa estrategia para mantener la visibilidad sobre este asunto crítico.
“No dejaremos que las ofensivas reaccionarias se impongan”, concluye Aubry, reafirmando la importancia de la lucha en pro de los derechos y la salud reproductiva en el contexto internacional.




