
BRENDAN SMIALOWSKI / AFP
Donald Trump se pronuncia sobre el conflicto en Irán en la sala de prensa de la Casa Blanca, el 6 de abril de 2026, en Washington, DC.
El ultimátum de Trump a Irán
Donald Trump ha reafirmado sus advertencias a Irán, exigiendo el cumplimiento de un ultimátum que implica la reapertura del estrecho de Ormuz, cuyo plazo caduca el martes a las 20 horas. Durante una reciente conferencia de prensa, el presidente estadounidense aseguró que Estados Unidos tiene la capacidad de destruir, “en cuatro horas”, las infraestructuras clave de Irán, como puentes y centrales eléctricas.
Amenazas contundentes
Trump detalló que su plan militar permitiría desactivar todos los puentes y centrales eléctricas de Irán antes de media noche. “Esto se puede hacer en solo cuatro horas si así lo decidimos”, afirmó, concluyendo que sin el cumplimiento del ultimátum, el país enfrentaría una severa devastación.
Contexto de la guerra actual
Las tensiones han ido en aumento desde que Irán abrió hostilidades hace 38 días. Trump, con la esperanza de alcanzar un acuerdo, ha afirmado que hay “buenas posibilidades” de llegar a un consenso antes de que expire su ultimátum, al tiempo que mantiene la amenaza de represalias.
Perspectivas de futuros conflictos
En su discurso del lunes, Trump mencionó que Irán está bajo presión y que “ellos también saben que su país podría ser aniquilado”. Sin un acuerdo, las implicaciones son severas: “No habrá puentes ni centrales eléctricas”, advirtió. Además, sugirió que la población iraní podría estar “dispuesta a sufrir” para derrocar al gobierno actual.
Consecuencias de un rechazo iraní
El presidente estadounidense dejó claro que, si Irán no responde positivamente al ultimátum, las repercusiones serían devastadoras. “El país entero podría ser destruido en una sola noche”, reiteró Trump, estableciendo un tono alarmante sobre la situación.
Rechazo a las propuestas de tregua
Más temprano, tanto Irán como Estados Unidos rechazaron ofertas de tregua. Mientras que la Casa Blanca desestimó una propuesta de mediación para un alto al fuego de 45 días, Irán también negó una iniciativa similar proveniente de Pakistán, advirtiendo que “continuarán las hostilidades mientras lo consideren conveniente”.
La tensión se mantiene alta, con ambos países estancados en una pugna que parece lejos de resolverse. El mundo observa de cerca las acciones de ambas naciones, pues el futuro del conflicto puede tener repercusiones globales significativas.



