
La Startup que Quiere Bloquear el Sol: Un Proyecto Controversial
Contexto de la Géo-ingénierie Solar
La geoingeniería solar ha suscitado tanto interés como controversia en los últimos años. En 2023, el gobierno de México prohibió esta práctica después de que la startup Make Sunsets liberara dióxido de azufre en la atmósfera utilizando globos meteorológicos. Este evento no solo generó preocupación sobre las implicaciones ambientales, sino que también marcó un hito significativo en la regulación de la geoingeniería a nivel mundial.
Fracasos Anteriores y sus Consecuencias
Además de la situación en México, otros intentos de geoingeniería solar han fracasado. Un proyecto financiado por Harvard que había estado en desarrollo desde 2017 fue cancelado antes de iniciar su fase experimental, principalmente debido a la presión ejercida por la comunidad científica y las poblaciones indígenas locales. Estos antecedentes han suscitado dudas sobre la viabilidad y la ética de confiar la modificación del clima a empresas privadas sin un marco regulatorio claro.
Riesgos Asociados a la Geo-ingenería Solar
Uno de los mayores riesgos que enfrenta la geoingeniería solar es el llamado “shock de terminación.” Si la liberación de partículas en la atmósfera se interrumpe abruptamente, las temperaturas podrían aumentar drásticamente, liberando el calentamiento acumulado durante los años de “mascaramiento.” Este fenómeno significa que las soluciones de geoingeniería no solo son temporales, sino que, en caso de dejar de aplicarse, podrían desatar consecuencias catastróficas.
Cuestionamiento de la Sostenibilidad
El hecho de que unas pocas personas en una startup de 25 empleados puedan tener la responsabilidad de gestionar un proyecto de esta magnitud plantea serias dudas sobre la sostenibilidad del mismo. Los climatólogos sostienen que la geoingeniería no es una solución sencilla para el cambio climático, sino un complejo enredo que podría podría extenderse a lo largo de décadas o incluso siglos.
Falta de Marco Regulatorio
La geoingeniería solar se encuentra en un terreno difícil debido a la falta de regulación vigente. La Convención sobre la Diversidad Biológica ha impuesto un moratorio de facto en el despliegue de tecnología de geoingeniería, indicando que no existe una autoridad nacional o internacional que regule este tipo de experimentación. Aunque el CEO de Make Sunsets, Yedvab, ha expresado su deseo de ser regulado y ha pedido a los gobiernos que establezcan un marco similar al Protocolo de Montreal, aún estamos lejos de contar con un sistema que garantice una implementación segura y ética.
Conclusión
La declaración de que una startup posee una tecnología capaz de modificar el clima terrestre y que requiere la confianza del mundo entero es alarmante. La falta de transparencia y el escepticismo generado por proyectos pasados destacan la necesidad urgente de un debate ético y una regulación robusta en el campo de la geoingeniería. La salvación del planeta no puede ser un experimento en manos de unos pocos; debe estar en manos de la comunidad global.


