El legado de Burdett ‘Burd’ Sisler
Burdett ‘Burd’ Sisler, el canadiense de mayor edad conocido y uno de los más antiguos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, falleció a la edad de 110 años. Su deceso ocurrió en Garrison Place, rodeado de su amada familia, a menos de dos semanas de celebrar su cumpleaños 111 el 14 de abril de 2026.
Un hombre admirado y querido
La familia de Burdett dio a conocer su fallecimiento el 2 de abril a través de un mensaje conmovedor en la página de obituarios Dignity Memorial, expresando su tristeza por la pérdida. La Gobernadora General de Canadá, Mary Simon, también hizo eco de su lamento, refiriéndose a Sisler como un “miembro de la generación que moldeó el Canadá moderno”. Su hijo, Norm Sisler, un bombero retirado, compartió nostálgicas imágenes en redes sociales, subrayando que su padre fue una “inspiración para todos”, agradeciendo cada momento que compartieron juntos.
Vida y servicio militar
Burdett Sisler nació el 13 de abril de 1915 en Akron, Ohio, pero su familia se trasladó a Ontario en 1918. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como técnico de radar en las Fuerzas Armadas canadienses. Después del conflicto, se estableció en Fort Erie con su esposa Mae, donde criaron a su familia y vivieron muchos años de felicidad.
Una carrera dedicada al servicio público
Tras la guerra, Burdett trabajó en la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá durante tres décadas, retirándose en 1979. Era conocido no solo por su dedicación profesional, sino también por su sentido del humor; solía bromear diciendo que había estado jubilado más tiempo del que había trabajado. Esta faceta suya lo hacía aún más querido entre amigos y familiares.
Un pilar en la comunidad
Además de su carrera, Sisler era un pilar comunitario. Su generosidad y compromiso con diversas organizaciones locales son un testimonio del espíritu solidario que caracterizó su vida. A lo largo de su existencia, fue testigo y participó en muchos eventos históricos que definieron a su país y su comunidad.
Su legado familiar
Burdett deja un amplio legado familiar; es sobrevivido por sus hijos Sharon (Dave) Gill, Elizabeth (Christopher) Argentino, Burdett Adam Sisler, Norman (Margaret) Sisler y Lorraine Mars. También deja 12 nietos, 23 bisnietos y 14 tataranietos, quienes continúan honrando su memoria.
Su vida, marcada por la risa, el amor y el servicio, es un recordatorio del sacrificio de su generación. Burdett ‘Burd’ Sisler siempre será recordado no solo como el canadiense más viejo, sino como un hombre que vivió plenamente y que dejó una huella imborrable en los corazones de quienes tuvieron la suerte de conocerlo.
