
CLEMENT MAHOUDEAU / AFP
Un militant grimpe au mât d’un bateau arborant un drapeau palestinien à l’Estaque, dans le port de Marseille, dans le sud de la France, le 4 avril 2026.
El pasado 4 de abril de 2026, una veintena de barcos franceses zarpó del puerto de Marsella con un objetivo claro: unirse a una nueva flotilla internacional destinada a romper el bloque israelí sobre Gaza. Este evento, lleno de fervor y esperanza, fue respaldado por más de mil personas que se congregaron para mostrar su apoyo a la iniciativa “Thousand Madleens”, en honor a la pescadora gazaouie Madleen Kulab.
Una salida emblemática
Los barcos, en su mayoría veleros, partieron bajo una lluvia de aplausos y cánticos a las 17:00 horas. Se embarcaron en su viaje hacia la “Global Sumud Flotilla”, que prevé agrupar alrededor de un centenar de embarcaciones antes de dirigirse a Gaza. Según los organizadores, la mayoría de los barcos partirán el 12 de abril desde Barcelona, y se espera que la flotilla llegue a su destino alrededor del 20 de abril, con una parada de una semana en el sur de Italia para recibir “formación en no violencia”.
Visibilidad y ayuda humanitaria
El propósito de esta flotilla es fundamental: “redar una visibilidad a la Palestina que actualmente no se debate lo suficiente debido al contexto internacional”, comentó Manon, miembro del equipo. Se busca también “romper el cerco para que los palestinos puedan recibir ayuda humanitaria”. Las velas de algunos barcos llevaban pintada una gran rama de olivo, acompañada del mensaje “Globalize the intifada”.
Un contexto adverso
La situación en Gaza es alarmante. Desde 2007, esta región ha sido objeto de un embargo israelí que ha limitado gravemente el acceso de suministros básicos. En otoño de 2025, un esfuerzo similar de flotilla, que incluía a figuras como Greta Thunberg, fue interceptado por la marina israelí, lo que generó críticas a nivel internacional.
Implicaciones del bloqueo
Las tensiones entre Israel y el Hamas han aumentado considerablemente en los últimos años, con acusaciones recíprocas de violar el alto el fuego establecido después de dos años de conflicto. Las denuncias de genocidio por parte de los palestinos han cobrado fuerza, aunque Israel las rechaza contundentemente.
La flotilla, al igual que las iniciativas anteriores, enfrenta desafíos significativos. Sin embargo, la esperanza de poder llevar ayuda humanitaria a Gaza y dar voz a quienes han quedado en el silencio es lo que motiva a los participantes a continuar la lucha.



