El alto costo del golf de Donald Trump
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump ha dedicado más tiempo al golf de lo que muchos estadounidenses considerarían razonable. Según un informe de Huff Post, se estima que sus partidas de golf cuestan a los contribuyentes más de 101,2 millones de dólares. Esta cifra se deriva de la frecuencia con la que ha jugado, que promedia más de un día cada cuatro.
Impacto financiero en los contribuyentes
Jordan Libowitz, del grupo de vigilancia Citizens for Responsibility and Ethics in Washington, destacó que mientras los precios de los combustibles aumentan y los estadounidenses enfrentan una creciente crisis del costo de vida, Trump ha despilfarrado más de 100 millones de dólares de dinero público en lo que muchos consideran actividades promocionales en sus campos de golf, mezclándose con millonarios y multimillonarios. Libowitz enfatizó que si realmente deseara ayudar a la población estadounidense, debería dejar de gastar sus recursos en juegos de golf.
Si Trump continúa jugando al golf al mismo ritmo, se prevé que el costo total alcanzaría los 300 millones de dólares para el final de su segundo mandato.
Días en el campo de golf
Desde su investidura hasta marzo de 2025, Trump ha pasado aproximadamente 110 días en sus propios campos de golf. Grande en costosas logísticas, su residencia en Mar-a-Lago ha sido un destino popular, con 56 visitas que han generado 24 viajes al lugar. Cada viaje a Palm Beach tiene un costo elevado, que incluye un gasto de 3,4 millones de dólares, justificado por los altos niveles de seguridad, incluyendo la vigilancia del océano Atlántico.
Costos de transporte
Además de la seguridad, sus traslados a otros campos en lugares como Doral (Florida) y Bedminster (Nueva Jersey) han contribuido a unos costos totales significativos, que incluyen los viajes en el Air Force One y el transporte de vehículos del cortejo en aviones de carga C-17.
Viaje más caro y justificación
Uno de los viajes más onerosos de Trump ocurrió el verano pasado, cuando gastó 9,7 millones de dólares en un traslado a sus complejos hoteleros en Escocia, que incluyó la inauguración de un nuevo campo de golf en su propiedad de Aberdeen. En un giro controvertido, recientemente la Casa Blanca ha empezado a clasificar estas partidas de golf como “tiempo dedicado a los asuntos ejecutivos”.
Críticas sobre el golf de Obama
Resulta irónico que antes de ser presidente, Trump había criticado en numerosas ocasiones a Barack Obama por sus partidas de golf. Durante su campaña electoral en 2016, prometió que sería demasiado ocupado para jugar. Sin embargo, las partidas de Obama resultaban ser menos costosas, ya que jugaba principalmente en el campo de la base aérea de Andrews, ubicado a pocos minutos de la Casa Blanca.
Conclusión
A medida que continúan las críticas sobre el estilo de vida de Trump y el uso de recursos públicos, muchos se ven obligados a preguntar: ¿vale la pena el costo de esta afición? La pasión de Trump por el golf parece tener un precio elevado, no solo en términos financieros, sino también en la percepción pública de cómo utiliza los fondos de los contribuyentes.


