El riesgo de cierre de estaciones de servicio independientes
Según la federación Mobilians, cuatro de cada diez estaciones de servicio independientes en Francia podrían cerrar para el año 2035. Esta preocupante situación se debe principalmente a la falta de recursos para adaptarse a la transición energética hacia la movilidad eléctrica, un desafío crítico para muchas de estas empresas, sobre todo en áreas rurales.
Proyecciones preocupantes
Un estudio reciente del Observatorio de los oficios de los servicios del automóvil, solicitado por Mobilians, revela que el 41% de los propietarios de estaciones de servicio independientes planean dejar de vender combustible en la próxima década, lo que representa casi 1,500 estaciones. La gran mayoría de estas se encuentran en zonas rurales y periurbanas, esenciales para la movilidad de sus habitantes.
La economía de las estaciones de servicio
La situación financiera de muchas de estas estaciones es alarmante. Casi la mitad de ellas no obtiene ganancias superiores a 30,000 euros al año, y más de un tercio no tiene la capacidad de financiar los costosos cambios necesarios, como la instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos. Este estancamiento económico limita su capacidad para adaptarse e innovar.
Un maillage de proximidad esencial
Las estaciones de servicio independientes juegan un papel vital en el “maillage de proximidad”, un término que se refiere a la red de servicios de movilidad accesibles a la población. La eliminación gradual de estas estaciones probablemente resultará en un aumento de las distancias para acceder a combustible, lo que deteriorará el servicio a los usuarios y, en última instancia, debilitará la movilidad en las áreas afectadas.
Factores de riesgo
Entre los factores que amenazan el modelo de negocio de estas estaciones se encuentran:
- Retiradas sin sucesores: Muchos propietarios se acercan a la jubilación sin un plan de sucesión claro.
- Baja rentabilidad: La rentabilidad de las estaciones ha disminuido debido a la competencia feroz de grandes distribuidores.
- Erosión de los volúmenes de combustible: Las ventas de combustibles tradicionales están en declive debido al aumento de vehículos eléctricos.
- Normativas cada vez más estrictas: Los costos y las inversiones requeridas para cumplir con las regulaciones medioambientales son cada vez más pesadas.
A pesar de estos desafíos, Mobilians destaca que estas estaciones son las más adecuadas para implementar soluciones multi-energéticas como electricidad, hidrógeno y biocombustibles, lo que es esencial para la descarbonización del transporte.
Llamado a la acción
Mobilians está pidiendo a las autoridades públicas la creación de un “plan nacional de apoyo y transformación” para estas estaciones, que les dé el impulso necesario para modernizarse y superar los obstáculos actuales. Esto es fundamental para preservar el tejido territorial y facilitar la instalación de cargadores eléctricos.
Impacto del contexto global
La situación se agrava con las recientes alzas en los precios del combustible, provocadas por la inestabilidad en el Medio Oriente. A diferencia de las grandes cadenas de supermercados, las estaciones independientes no pueden equilibrar sus costos a través de múltiples fuentes de ingresos, lo que aumenta su vulnerabilidad y el riesgo de quiebras.
La supervivencia de estas estaciones de servicio independienes es crucial no solo para el sector, sino también para la movilidad diaria de muchos ciudadanos, por lo que es urgente encontrar soluciones efectivas para su futuro.

