La Dualidad de Trump: ¿Por qué más buques de guerra si se ‘reduce’ la guerra con Irán?
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha tomado un giro intrigante en las últimas semanas. En su más reciente publicación en Truth Social, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos estaba “muy cerca de cumplir nuestros objetivos” y estaba considerando “reducir” las operaciones militares. Sin embargo, horas después, el Pentágono confirmó el envío de miles de marines y varios buques de guerra a la región, evidenciando una contradicción que se ha vuelto el eje central de esta confrontación.
Las declaraciones de Trump
Frente a los reporteros, Trump fue contundente: “Creo que hemos ganado. Ellos sólo están bloqueando el Estrecho de Ormuz. Desde un punto de vista militar, están acabados”. También, al referirse a un posible alto el fuego, expresó que “no se hace un alto el fuego cuando se está obliterando al adversario”. En su publicación, Trump delineó por primera vez los objetivos estadounidenses, que incluyen destruir el arsenal de misiles iraní y eliminar su marina y fuerza aérea.
¿Qué está haciendo Washington?
A medida que las tensiones aumentan, Reuters reportó que el USS Boxer y entre 2,200 y 2,500 marines se están desplegando en la región. Actualmente, Estados Unidos tiene aproximadamente 50,000 tropas desplegadas, y la solicitud de otros $200 mil millones por parte del Pentágono para continuar la guerra subraya la gravedad de la situación, sobre un fondo de deuda nacional que supera los $39 billones.
El problema de Ormuz
El Estrecho de Ormuz, vital para el comercio de petróleo (aproximadamente 20% del suministro mundial), se halla cerrado desde el inicio de la guerra. Desde entonces, los precios del petróleo han aumentado en un 50%, alcanzando más de $112 por barril. La amenaza de interrupción en este estrecho no solo afecta los precios, sino que también ha llevado a daños significativos en infraestructura, como el ataque iraní a una instalación de gas en Catar.
Goldman Sachs advierte que los precios del crudo podrían aumentar aún más si la situación en Ormuz persiste por más de 60 días.
La cuestión de la isla Kharg
Informes recientes sugieren que Trump deseaba finalizar la guerra antes de marzo. Sin embargo, la crisis en Ormuz ha retrasado esos planes. Se han discutido estrategias como la posible toma o bloqueo de la isla Kharg, que maneja el 90% de las exportaciones de crudo iraní, como una forma de presionar a Teherán.
Trump, al ser cuestionado sobre estos planes, mencionó: “Puedo tener un plan o puede que no. Sin duda, es un lugar del que se está hablando”.
La respuesta de Irán
Irán, por su parte, no muestra señales de una posible reducción en su postura. El nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, afirmó que Irán ha asestado un golpe “deslumbrante” a sus enemigos, quienes han caído en contradicciones. Además, los Guardianes de la Revolución declararon que la producción de misiles continúa sin pausa.
Trump calificó a sus aliados de la OTAN de “cobardes” por no comprometerse a colaborar en la vigilancia del estrecho, mientras que varias potencias expresaron su disposición a contribuir pero se negaron a enviar tropas en medio de hostilidades activas.
¿Qué significa ‘ganar’ en este contexto?
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, mencionó que el presidente y el Pentágono estimaron que la misión podría tomar de 4 a 6 semanas. Al momento, la situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo crítica, con precios del petróleo que superan los $110 por barril y más tropas estadounidenses llegando a la región.
En resumen, la incógnita persiste: ¿cómo se concretará el eventual ‘victoria’ y cuál será el camino hacia un acuerdo post-guerra? A medida que las semanas avanzan, las acciones y decisiones tomadas dejarán una huella duradera en la política internacional.



