
Prácticas Ilegales de la Policía: Un Informe Alarmante sobre el TAJ
El Marco Jurídico del TAJ
El Tratamiento Automático de Datos Judiciales (TAJ) es un sistema creado para mejorar la administración de justicia, pero su uso está estrictamente regulado. Solo agentes designados y habilitados tienen acceso, y solo en el contexto de investigaciones judiciales. En este sentido, la normativa prohíbe explícitamente el uso del TAJ para controles de identidad en tiempo real. Esta prohibición fue reafirmada en febrero de 2022 por el Ministerio del Interior, que destacó que la consulta del archivo en operaciones de control de identidad es ilegal.
Uso Ilegal del TAJ
A pesar de estas directrices, informes recientes indican que el TAJ se ha estado utilizando de manera frecuente y fuera de la ley durante controles de identidad en espacios públicos. El informe de actividad 2023 de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) reveló que el TAJ está “muy frecuentemente utilizado” en tales situaciones, lo que aumenta el riesgo de consultas injustificadas.
Esta situación genera una gran preocupación, especialmente para el Ministerio del Interior, que ha sido consciente de estas prácticas ilegales durante al menos tres años. La falta de acción frente a estos abusos refleja un patrón de impunidad que erosiona la confianza pública en las fuerzas de seguridad.
La Normalización de la Vigilancia
A pesar de los esfuerzos por poner en marcha medidas técnicas que contenían posibles abusos, la realidad muestra que estas medidas no han tenido un impacto real. La continua violación de las normas legales por parte de algunos agentes ha comenzado a convertirse en algo normalizado, lo que pone en riesgo los derechos de los ciudadanos y contribuye a prácticas de vigilancia cada vez más intrusivas en el espacio público.
La Falta de Respuesta de las Autoridades
Ante las preguntas planteadas por la organización Disclose sobre el uso del TAJ y la tecnología de reconocimiento facial, tanto el Ministerio del Interior como la gendarmería no proporcionaron respuesta. Este silencio es alarmante y sugiere una falta de transparencia respecto a un tema tan serio como el control de derechos civiles por parte de las fuerzas del orden.
Un Llamado a la Acción
El contexto actual es preocupante, pero nos recuerda que la denuncia y la visibilidad son fundamentales para exigir rendición de cuentas. En 2023, situaciones similares relacionadas con el uso de la tecnología de vigilancia, como el software BriefCam, llevaron a que se abriera una investigación administrativa y se desactivara el sistema. Existe la esperanza de que la divulgación de estos nuevos hallazgos motive a las autoridades a tomar acciones concretas.
Conclusión
Las prácticas ilegales en el uso del TAJ y el reconocimiento facial no deben ser pasadas por alto. Es crucial que se tomen medidas para salvaguardar los derechos de los ciudadanos y garantizar que la ley se cumpla. La vigilancia excesiva y la falta de transparencia en las acciones policiales no solo amenazan los derechos individuales, sino que también socavan la confianza en los cuerpos de seguridad. La sociedad necesita un cambio real y urgente en la forma en que se regula el uso de estas tecnologías.



