
Capture de pantalla
Guillaume de Tonquédec rend un homenaje conmovedor a Bruno Salomone y recuerda sus últimos proyectos y recuerdos.
Recuerdo conmovedor en C à vous
La emoción fue palpable en el programa C à vous. El pasado 16 de marzo, Guillaume de Tonquédec homenajeó a su querido amigo y compañero de la serie Fais pas ci, fais pas ça, Bruno Salomone, quien falleció a los 55 años tras una recaída de cáncer. La conexión entre estos dos actores iba más allá de la pantalla, forjada en una serie que dejó una huella profunda en el público entre 2007 y 2017.
Una amistad cargada de admiración
En la serie de France 2, De Tonquédec interpretaba al estricto Renaud Lepic, mientras que Salomone daba vida al excéntrico Denis Bouley. A pesar de sus personajes cómicos, la realidad era que la relación entre ambos era de mutuo respeto y admiración.
« Él habría estado muy tocado de saber que era tan querido. Curiosamente, no tenía mucha confianza en sí mismo », dijo De Tonquédec, revelando una faceta del humorista que pocos conocían.
Un camino de orígenes diferentes
Los caminos de los dos actores eran notablemente diferentes. « Él venía del stand-up, y yo del Conservatorio. Cada escena era un choque », explicó De Tonquédec. La admiración entre ambos era recíproca, creando una dinámica que enriqueció sus actuaciones. « Yo era un poco estricto, él era mucho más libre », resume De Tonquédec.
Los últimos días de Bruno
Guillaume reveló que, en los últimos meses, descubrió un amigo profundamente atento a los demás, a pesar de su situación. « Lo vi el lunes. Me dijo: “Voy a dejarlo estar.” Y justo después, preguntó por mi madre y mi espectáculo… Se preocupaba por los demás », compartió.
Asimismo, recordó con cariño a Audrey, la esposa de Bruno Salomone, quien tuvo un gesto conmovedor al casarse en el hospital. « Le pidió que fuera su esposa desde su cama de hospital. Eso es francamente conmovedor. Es una mujer excepcional », expresó.
Creatividad a pesar de la adversidad
A pesar de su fragilidad, Bruno Salomone continuó creando. Recientemente, trabajaba en una banda dibujada inspirado en sus vivencias. « Estuvo trabajando en eso hasta el martes pasado », reveló De Tonquédec. La historia, centrada en sus complicadas relaciones con su padre, prometía ser una reflexión íntima sobre su vida.
« La única cosa que su padre le dejó fue… un cobayo », explicó el actor, evocando un recuerdo que resonaba en la obra de Salomone y que este compartía a menudo con su público.



